Sustentabilidad y oportunidad de negocios

Economía Verde: el momento de cambiar prácticas dañinas para el medio ambiente y nuestras economías ha comenzado, pero no se concibe como un esfuerzo que limita la creatividad y la innovación, sino que al indispensable análisis de sustentabilidad tenemos que sumarle el de la oportunidad de negocios

Buscar Por

e

Entre el 5 y 6 de octubre, tuvo lugar en Córdoba el segundo encuentro de “Economía Verde” organizado por el Gobierno de la Provincia y la Foundation Advanced Leadership, con la participación de 300 “líderes verdes” de nuestro país y la intervención central del ex presidente de los EEUU, Barack Obama.

Con sede en Washington y representaciones en España, México, Kazajstán, Grecia y Perú, la fundación intenta crear una red de futuros líderes que – mediante talleres, capacitaciones, experiencias laborales – puedan beneficiar a sus economías, empresas, comunidades y países.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) define la economía verde como aquella que da lugar al mejoramiento del bienestar humano e igualdad social, mientras que se reducen significativamente los riesgos medioambientales y la escasez ecológica. Reconoce la inseparabilidad de las 3 vertientes de la sostenibilidad (la social, la económica y la ambiental) y, cuando las soluciones intermedias son inevitables, apoya las decisiones sensatas con la información y datos adecuados.

El encuentro

En el ámbito de Ciudad Empresaria, la cumbre tuvo la presencia de destacadas personalidades del mundo académico, científico, empresarial, educativo y gubernamental. Las más importantes fueron las del ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, los economistas Edmund S. Phelps (nobel de economía en 2006) y Eric Maskin (nobel de economía en 2007), el fundador de África Rising y nieto de Nelson Mandela, Ndaba Mandela, entre otros.

Para el evento, la organización realizó una selección de 300 personas de Argentina. Éstos “líderes verdes” como son llamados, con diferentes especialidades pero con un objetivo claro de parte de la cumbre: la inspiración y formación en la replicación de un simple mensaje…

¨No sólo tiene sentido ético y moral apostar por la innovación, la competitividad sino que tiene sentido económico apostar por el modelo productivo hacia una economía verde; porque lo que hay en juego es la vida y el futuro de las próximas generaciones¨.

Ing. Emmanuel Alejandro Millán

La selección de los participantes se realizó con el criterio de que sean creíbles en sus comunidades, puedan influir en sus propios ámbitos y que sean buenos comunicadores. Cada uno de ellos debería realizar un mínimo de 10 conferencias en sus respectivas comunidades o esferas de influencia durante el transcurso del siguiente año para difundir el mensaje de un de un desarrollo sustentable.

Creo que los asistentes podríamos decir que nos hemos convertido en “embajadores”de la economía verde, con mucho por aprender, investigar, desarrollar y difundir; pero con el convencimiento sobre la necesidad de una economía sustentable, que mejore la calidad de vida, fomente la innovación, sea responsable con la utilización de los recursos naturales y atienda la participación ciudadana, la inclusión y el crecimiento colectivo.

En un escenario donde el 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos del planeta, el economista Edmund Phelps reflexionó: “¿Qué es lo que va a ocurrir cuando el restante 80% de la población quiera acceder al mismo nivel de consumo y calidad de vida de ese 20% actual?” Y continuó: “¿Cómo los cambios para palear el cambio climático afectarán la vida laboral y su calidad? ¿Cómo la economía verde impactará en los índices de trabajo y en los niveles salariales?”. Las respuestas a éstos interrogantes son parte de esa búsqueda analítica, científica y social que tiene por misión encuentros como ésta Cumbre de Economía Verde 2017 que se realizó en Córdoba.

Como enfatizó Ndaba Mandela: “no vivimos aislados, estamos conectados como parte de un mismo organismo vivo mundial, y las respuestas y soluciones tienen que ser abordadas de manera integral, sustentables y coordinadas”.

Si bien la cumbre fue importante por su propia naturaleza, la presencia de Barack Obama aportó una cuota de atención extra que hasta cierto punto llegó a desviar la atención de la opinión pública hacia su figura. El cuidado de imagen y dialéctica, sumados a una autoridad de gestión sobre la materia social, ambiental y productiva, hicieron de la intervención de Obama un momento culmine.

Se pudo percibir a un referente mundial de la política comprometido con el desarrollo sustentable y con las consecuencias que el consumo desmedido, la falta de responsabilidad empresarial y el escaso compromiso de todos los sectores de la sociedad, están ocasionando en la calidad de vida y proyecciones de las sociedades. (…) “Tenemos acceso a cuanta energía usamos y cuándo, y podemos usar esa información para cambiar nuestros hábitos y usarla de modo más eficiente. Ahorrar más sin tanto sacrificio” (…) afirmó en uno de sus párrafos el ex presidente.

De la transversalidad conceptual de la mayoría de las intervenciones, incluida la de Barack Obama, quedó como saldo que la responsabilidad ambiental no debe quedar aislada como una cuestión solamente de medio ambiente sino como una gran oportunidad de inversión, de negocios y de innovación.

Lo que es innegable más allá de las especulaciones, análisis y responsabilidades, es la llegada de una nueva tendencia en cuanto a la forma, dinamismo e impacto de las actividades de producción. Las consecuencias de las desmesuras productivas y de consumo se encuentran expuestas y ocasionan diariamente pérdidas incalculables en vidas humanas y aspectos económicos y de desarrollo de los pueblos.

El momento de cambiar prácticas dañinas para el medio ambiente y nuestras economías ha comenzado a trascurrir, y ya no se concibe como un esfuerzo que limita y cercena la creatividad, la innovación, la calidad de vida tecnológica de las sociedades, sino que a ese indispensable análisis de sustentabilidad, hoy en día tenemos que sumarle el de la “oportunidad de negocios”.

Ing. Emmanuel Alejandro Millán