Un “batallón” para los chicos

Más de un centenar de jóvenes - entre asistentes, orientadores y animadores - participan en B° Observatorio de Córdoba de actividades organizadas por el "Batallón 57" de la Parroquia Santo Cristo de la familia saleciana de exploradores de Don Bosco. Ejemplo de contención e inclusión social.

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En la segunda columna sobre organizaciones juveniles comunitarias de nuestros barrios, ponemos nuestra mirada sobre el “Batallón 57” de la Parroquia Santo Cristo, que se ubica en Barrio Observatorio, Seccional Décima de Córdoba capital.

Este grupo, trabaja para la comunidad hace más de 24 años de forma permanente y en nombre de Dios. Pero antes de adentrarnos en las vivencias y experiencias socio-comunitarias tenemos que conocer un poco el origen de este colectivo religioso.

El “Batallon 57” es un grupo que pertenece al Movimiento Salesiano Católico de Córdoba, movimiento fundado en el año 1988, en el centenario de la muerte de San Juan Bosco, fundador y padre de la Familia Salesiana.

El mismo une en comunión a jóvenes de diversos grupos y organizaciones que adhieren a la Espiritualidad Juvenil Salesiana y la asumen como un estilo de vida.

 

En la denominada Carta de Identidad , aprobada por la Asamblea Nacional del “MJS” , explica la pertenencia de los jóvenes al movimiento y su objetivo :

“Es un movimiento de carácter educativo presentado a todos/as los/as jóvenes para hacerlos/as sujetos y protagonistas de su crecimiento humano y cristiano, con talante misionero, abierto a los/as alejados/as, con voluntad de influir en la zona y de insertarse responsablemente en la Iglesia local” (http://donbosconorte.org.ar/que-es-el-mjs)

Para contextualizar a este colectivo de jóvenes es necesario explicar que la principal influencia del batallón proviene de la Parroquia Santo Cristo de Barrio Observatorio, que está muy arraigada a la comunidad en la que convive, ya que la institución religiosa está presente en la vida pastoral, social y política del barrio.

En los últimos años, jóvenes salecianos y de barrio tienen participación protagónica dentro y fuera de la parroquia. Uno de los factores de este fenómeno se debe a la formación que proviene de sus referentes religiosos, como es el caso del Padre Fernando, quien ha trabaja en la formación cristiana y social.

El “Batallón 57 fue creado con la idea de brindarles a los jóvenes y niños del barrio actividades que ayuden a aprovechar y ocupar tiempos libres y de ocio con juegos, paseos, campamentos y actividades recreativas… inculcándoles valores morales y principios bíblicos que les ayuden durante el resto de su vida. Hoy asisten unos ochenta jóvenes, adolescentes y niños de los 7 a 24 años de edad.

Cuenta con una estructura de 20 “animadores”, quienes son los encargados de llevar a cabo las actividades de contención para todo el barrio.

Cabe destacar la estructura organizativa que tiene el batallón. Componen al mismo los coordinadores orientadores y animadores ayudantes, organizados jerárquicamente. Los coordinadores son los responsables de llevar a cabo las diversas actividades infanto-juveniles y los orientadores animadores tienen el fin de acompañar los procesos de aprendizajes y maduración de las niñas y niños.

Los animadores son jóvenes que recién ingresan a la vida salesiana. En la pirámide jerárquica les siguen los jefes del batallón, donde cabe destacar que hay un jefe y una jefa, sin distinción de genero. Ambos tienen la función de representar a sus grupos juveniles de las diversas parroquias. Existe un consejo local integrado por coordinadores, jefes de batallones y salesianos que toman decisiones en conjunto, discutiendo democráticamente paso por paso.

En consulta con algunos integrantes del “Batallón 57” llegamos a la conclusión que todos resaltan la importancia de la formación que tienen los diferentes líderes juveniles para lograr comprender a jóvenes y niños del barrio y así crear diferentes estrategias de contención e inclusión social.

En una entrevista realizada por Mordisquito a los pibes del “bata” (abreviatura de batallón empleada por sus integrantes) los entrevistados destacan como esta formación va despertando cierta sensibilidad social hacia sus grupos de pares, claro siempre teniendo en cuenta que dedican sus vidas al servicio de “Dios”.

Estos jóvenes han demostrado ser valiosos para la comunidad ya que no solo contienen si no que además generan conciencia en sus pares, predicando la palabra de Dios y trabajando en nombre de la Justicia Social.

Los pibes del “Bata”con el Padre Fernando, en las actividades en barrio Observatorio y en el campamento.

 

Organizaciones juveniles como estas son necesarias en todos los barrios de Córdoba, especialmente en los lugares más marginados de nuestra sociedad, donde el futuro de los más desprotegidos peligra. Toda la Comunidad tiene que trabajar mancomunadamente para construir puentes con la juventud que no solo es el futuro si no el presente.

Hay que dotar a estas organizaciones de los recursos suficientes para que logren su plena realización. Necesitamos revalorizar a estos jóvenes que contienen otros jóvenes. Flagelos como los chicos en conflicto con la ley, las adicciones de todo tipo y otras exclusiones que contribuyen a destruir una sociedad no se pueden combatir con represión y marginalidad. Y el Estado debe acompañar y proteger a todas las organizaciones juveniles existentes, facilitando puentes de relación entre ellas con el objetivo de promover un entramado comunitario que brinde un mayor protagonismo de nuestros jóvenes en la vida ciudadana para alcanzar una mejor calidad de vida.

Por Misael Ilenich – Militante Peronista.