Comunidad AVIVA, amor al prójimo

Jóvenes cristianos vienen trabajando en Güemes y Barrio Observatorio de nuestra capital, con su impronta evangelizadora que abarca desde actividades comunitarias con sectores vulnerables hasta espacios de recreación como la Feria El Abrojal.

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El General Perón solía decir que la juventud estaba imperceptiblemente organizada. Es decir que aunque no sea explicito, o no nos demos cuenta, la organización entre grupos de pares se da de manera natural.

Grupos juveniles se organizan para una salida grupal un sábado a la noche, ó para el esperado viaje de estudio, ó para una actividad deportiva ó solidaria. Es por ello que desde Córdoba Primero decidimos afrontar el desafío de descubrir en la ciudad y la Provincia, todas esas organizaciones juveniles “que hacen cosas”, con el fin de audar a hacerlas más visibles y lograr despertar la inquietud en cada joven lector de organizarse con otros/as jóvenes y contribuir a que las personas comprendan la importancia que representa un proyecto colectivo, cualquiera sea el fin.

Hoy conoceremos a los chicos y chicas de Comunidad Aviva, un espacio cristiano que ha logrado reunir a un grupo lindo de jóvenes y adolescentes que no solo buscan encontrar a Dios en su búsqueda espiritual, si no que además tienen una conciencia social que los impulsa a desarrollar actividades que contribuyan con la comunidad.

Comunidad Aviva está integrado por un grupo de jóvenes que busca evangelizar el mundo, sirviéndole a Dios “amando al prójimo”. Partiendo de esta concepción cristiana, han logrado entablar una relación con algunos sectores postergados de la sociedad. Cuentan con un trabajo social que busca acercar a las personas a Dios y además brindarles contención afectiva, social, cultural, etc. La comunidad cuenta con un organigrama y una estructura jerárquica y desarrolla muchas actividades; entre ellas, según mi criterio estas son las más importantes para destacar:

Feria el Abrojal

Este paseo funciona mensualmente en Barrio Observatorio, en plaza El Abrojal; y por eso el nombre que eligieron para bautizar la feria. Cumple una doble función: acercarse al vecindario predicando la palabra de Dios e incentivar la participación social de los vecinos al convocarlos con sus productos caseros y populares. Este espacio no solo cuenta con feriantes que venden productos, si no que además presenta una propuesta cultural y musical que le dan forma a la feria.

Talleres de música y arte

Muchos jóvenes talentosos deciden dedicar tiempo de su vida en la formación y contención cultural gratuita de niños y adolescentes que carecen de los recursos necesarios para el pleno acceso a estas disciplinas, tan importante para el desarrollo de nuestros hijos.

Grupos de Lecturas

Estos grupos – integrados y liderados por jóvenes – están destinados a la lectura, reflexión y debate no solo de la Biblia, si no también de textos expositivos, poéticos, literarios, etc. que contribuyan con la formación espiritual e intelectual de las personas que asisten. Es importante destacar que los textos leídos y estudiados en estos grupos, son debatidos con profundidad y colectivamente. Además, en sus contenidos siempre aparece la figura del prójimo.

Estas son algunas de las numerosas actividades que vienen desarrollando en Barrio Observatorio y Güemes. Y en este sentido creo que es importante mencionar que estos espacios religiosos, ya sean católicos o evangélicos, han sufrido un giro importante en sus estructuras conservadoras. Con la llegada de nuevos líderes religiosos como en el caso del Papa Francisco, la práctica religiosa dejó de ser algo lejano y abstracto para ser algo más simple y terrenal y también accesible para los más vulnerables. En este sentido vemos que han surgido nuevos grupos religiosos hasta de estructuras conservadoras pero con ideas totalmente renovadoras.

Las instituciones religiosas han ganado un cierto protagonismo cuando el Estado deja de estar presente, especialmente en los sectores mas postergados de la sociedad. Por eso es que pensamos en la necesidad de la visibilización de su trabajo y en articulación directa con estos espacios que conocen las necesidades de los vecinos de una comunidad.

Para finalizar quiero agradecer a los compañeros y compañeras de Aviva que me han hecho sentir uno más de su gran grupo de jóvenes y adolescentes que buscan a Dios sirviendo al prójimo, en especial al que está en situación de vulnerabilidad.

Misael Ilenich, integrante de Mordisquito