Una tarde, un libro

Hubo un día en que un libro hizo retroceder la mediocridad. Lo escribió Juan Cruz Taborda Varela, vale la pena recordarlo (Por
Alejandro González Dago)

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Supongamos que el periodista y escritor Juan Cruz Taborda Varela es la versión comechingona de Brad Pitt, que el doctor Carlos Presman que hizo su aporte de opinión es el Ashton Kutcher del hospital Clínicas, el cura Mariani que cantó con ese tono oscuro del callejón fuera un clon de Pavarotti bastante más delgado pero con el mismo caudal de voz, la profe Mónica Gordillo fuera la Angelina Jolie de Ciencias de la Información, y El Cuarteto del Amor en realidad sean los Il Divo camuflados para evitar el acoso de adoración pagana que practica la gente con los famosos porque aunque no sea simpático decirlo la gente termina por cansarlo a uno cuando uno empieza a parecerse a Gardel, como dijo o quiso decir Ulises Bueno.

Eso no es nada.

Supongamos que el auditorio Luis Gagliano de Luz y Fuerza ubicado en pleno centro de la ciudad de Córdoba de Argentina es el Mádison Square Garden de la gran manzana y que junto con la entrada a modo de zanahoria sudaca se sorteaba un cero kilómetro o mejor un kilo de asado de similar cotización y que, ahora sí, el libro que se presentaba era la verdadera historia del lado oscuro de las estrellas de los novelones turcos de la televisión más una foto de Sol Pérez bronceándose en Carlos Paz y otra del famoso y robusto negro de whatsapp para respetar el cupo. Si hubiese sido así, sería menos complejo entender los tiempos. Pero algo debe estar sucediendo bajo la línea de flotación donde vivimos los que hay días que vivimos y la mayoría de los días subvivimos porque ayer por la tarde, en la presentación de un libro sobre hechos que sucedieron hace cien años, en un auditorio con capacidad para unas 200 personas – maso – hubo unas 200 personas y otras diez o doce que quedaron afuera. Y nadie regaló nada. Y los presentes aplaudieron las palabras. Y esta fue la cuestión; hacía mucho tiempo que la gente no aplaudía las palabras. No hablo de las palabras de un candidato dichas como promesas y aplaudidas a cambio de unos pesos o de un sanguche y una Coca. Hablo de las palabras. De la palabra escrita. De las palabras de la historia que resultan ser el ADN de los pueblos.

El libro en cuestión, escrito por Juan Cruz Taborda Varela, se llama El Corazón Sobre sus Ruinas (Crónica de una Reforma que fue una revolución) y cuenta lo que nunca se contó sobre la historia de la Reforma Universitaria.

Taborda Varela, nacido en Arroyito hace 40 años y residente en Mendiolaza, empieza contando desde el mes de julio de 1917 y después sigue la cuenta mes por mes. Habla, además, de la pos Reforma, del papel que le cupo a la mujer en la Reforma, sin prejuicios y por suerte le corta el elástico de la careta a varios caretas y figurones de la historia, y exhibe datos contundentes productos de una prolija y seria investigación. Cuenta que a raíz de la huelga de estudiantes en la facultad de Ciencias Exactas se inscribió un solo estudiante y era el hijo del decano, que en 1918 Córdoba tenía 150.000 habitantes y más de 10.000 salieron a la calle en respaldo de la Reforma, y que aunque haya sido la Reforma Universitaria, en realidad más que una reforma fue una revolución. Todo esto escrito con la técnica de la crónica y la narración, hicieron que anoche no pegara un ojo hasta terminar de leer el libro.

Bienvenido este día en que la historia contada con palabras bien escritas hicieron retroceder la imbecilidad gratuita de este tiempo que prioriza las formas por sobre el fondo. Hubo un día en que un libro hizo retroceder la mediocridad. Lo escribió Juan Cruz Taborda Varela, vale la pena recordarlo. Sucedió anoche, en esta Córdoba de las campanas y la doble moral. Una tarde, un libro. No hubo necesidad de otra cosa.

Juan Cruz Taborda Varela presentó su nuevo libro –El corazón sobre sus ruinas, crónica de una Reforma que fue revolución– en el Auditorio Luis Gagliano del SiReLyF

Alejandro Gonzalez Dago / Escritor, periodista

(NR: Los sucesos narrados en esta crónica ocurrieron el 11 de abril ppdo.)