Río IV ¿Otro circo de colores?

La organización social La Huella presentó un proyecto en el Concejo Deliberante de Río Cuarto para que el Buen Pastor sea declarado Espacio de la Memoria y no sea convertido en un shopping. Dicho proyecto está actualmente cajoneado.

Buscar Por

l

La representación actual del Buen Pastor de Córdoba Capital, refleja una derrota cultural, un revés en la construcción de memoria y en la defensa de los Derechos Humanos. Durante la última dictadura cívica, eclesiástica y militar (ese espacio físico busca borrar la memorias de los pueblos decorándolos con bares de luces exóticas) fue un centro clandestino de detención de presas políticas.

Como se pudo comprobar durante el proceso judicial en la Megacausa La Perla, allí estuvo detenida Silvina Parodi (hija de Sonia Torres) mientras estaba embarazada y quien continúa en condición de desaparecida. Cuando el embarazo de Silvina estaba avanzado, fue trasladada a la Maternidad, donde dio luz a un bebé. Su hijo fue apropiado por las fuerzas de seguridad.

En este marco, estudiantes secundarios y universitarios que integran la organización social La Huella, temiendo que el Buen Pastor de la ciudad de Río Cuarto corra la misma suerte que el de Capital y en un marco donde se empezaba a hablar sobre una posible demolición, presentaron un proyecto que busca preservar y declarar a la construcción como Espacio para la Memoria. El proyecto nunca se discutió en el Concejo Deliberante desde que fue presentado en octubre del 2017.

En la actualidad existen distintos edificios que comparten similitudes con el CCAMPB de Río Cuarto y que han sido declarados en la Ciudad de Buenos Aires y en la localidad de Tigre como Sitios Históricos: Olimpo, Club Atlético, Virrey Ceballos, Automotores Orletti y La Anguilera. Todas instituciones que estuvieron al servico del Terrorismo de Estado. Por otro lado, en la provincia de Jujuy durante el año 2013, se le dio protección jurídica al Buen Pastor ubicado en San Salvador declarándolo patrimonio histórico nacional.

Existe otro antecedente en La Serena, Chile, donde la ex cárcel correccional del Buen Pastor, también al servicio del Terrorismo de Estado durante la dictadura en el país trasandino, fue declarado monumento nacional.

El objeto principal de la lucha que están llevando a cabo los integrantes de La Huella, acompañados por diversos organismos de Derechos Humanos, es que el edificio se refaccione y sea, en el corto plazo, un Centro de la Memoria. Justamente en el sur de Córdoba, son pocos son los Centros de Memoria funcionando activamente.

Los pasos son muchos, el primero es que el Consejo Asesor Honorario para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de la Ciudad de Río Cuarto –el cual se debería haber creado hace mucho tiempo atrás- dé luz verde al marco regulatorio que ampara la petición del proyecto de ley: El artículo 1.1.2 Objetivos del Plan Urbano de la Ciudad de Río Cuarto inciso F, especifica: “La generación de oportunidades de consenso, compromiso institucional y mecanismos de concertación de políticas urbanas con los distintos sectores de la sociedad;” inciso M: “La consolidación de instrumentos de gestión para la preservación de las áreas de significación patrimonial;” inciso N, “La preservación del patrimonio cultural, arquitectónico y ambiental”.

A su vez, la Ley 9.286 de la Memoria de la Provincia de Córdoba, encuadra a este espacio físico como uno de los más importantes de la provincia y le provee el marco jurídico-legal para su preservación y puesta en valor.

Dicho proyecto involucraría activamente en el trabajo cotidiano de reconstrucción de memoria a dos entes estatales como reglamenta la Ley Provincial: La Comisión Provincial de la Memoria y el Archivo Provincial de la Memoria. El artículo n°3 de la ley Objetivos del Archivo Provincial de la Memoria inciso H que especifica: “Preservar las instalaciones edilicias, que funcionaron como centros clandestinos de detención o hubieren sido utilizadas por el terrorismo de Estado, garantizando el libre acceso del público como testimonio histórico de ese accionar.”, y el inciso E del artículo 4 Funciones del Archivo Provincial de la Memoria que indica: “Suscribir convenios con organismos estatales -municipales, provinciales, nacionales e internacionales-,universidades, organizaciones no gubernamentales y agencias de cooperación internacional, que persigan objetivos afines o compatibles con el espíritu de la presente Ley”, el artículo n°6 de los atributos del director del Archivo Provincial de la Memoria: “Invitar a las municipalidades y comunas de la Provincia de Córdoba a colaborar con el ARCHIVO PROVINCIAL DE LA MEMORIA, mediante la celebración de convenios tendientes a facilitar el cumplimiento de los fines y objetivos de la presente Ley en sus respectivas jurisdicciones;”

Orígenes del Buen Pastor

Las oligarquías en América Latina han tenido un papel muy significativo en el denominado proceso de modernización. Durante fines del siglo XIX y principios del siglo XX, se producían cambios estructurales en la economía y en lo social dándole una fuerte apertura a la llegada de inmigrantes europeos. Culturalmente esto profundizaría las concepciones de Civilización – Barbarie, reflejadas en el libro capital de Sarmiento, “El Facundo”.

El poder político, representado y ejercido por hombres de la denominada “generación de los 80”, fue el encargado de abrirles las puertas a diversas Congregaciones religiosas. En este escenario hay que enmarcar la creación de la Cárcel de Mujeres y Asilo de Menores Buen Pastor de Río Cuarto (CCAMPB).

En 1989, señoras nucleadas en la “Conferencia de Señoras Sociedad San Vicente Paul” solicitaron al Concejo Deliberante de la ciudad que les concedieran una porción de tierra para edificar dicha institución. Como no se especializaban en trabajos carcelarios decidieron contactarse con las “Hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor”, con su Consejo General en Europa.

La instalación de una institución perteneciente a generales religiosos involucró la intervención de las máximas autoridades clericales de la ciudad, los curas franciscanos. Es decir, la creación de una CCAMBP en Río Cuarto suponía trabajo mancomunado entre franciscanos, las Hermanas del Buen Pastor y la Conferencia de Señoras San Vicente de Paul.

Que la administración de un centro de detención de mujeres haya sido otorgada a una orden religiosa por parte del Estado denotaba el Patriarcado que dominaba en cada una las instituciones, algo que sigue siendo notorio en la actualidad como por ejemplo, dictámenes del sistema de administración de justicia machista: criminalización de las mujeres.

Por otro lado, investigaciones presentadas por La Huella, dan cuenta que hubieron mujeres privadas de su libertad presuntamente pertenecientes a pueblos originarios. Teniendo en cuenta la denominada campaña del desierto orquestada por la oligarquía de este país, es necesario preguntarse el rol que cumplieron los Buen Pastor, no solo de Río Cuarto, sino de toda Argentina, en sus procedimientos de evangelización hacia los Pueblos Originarios.

El rol activo de la juventud

La iniciativa de hacer una una investigación del CCAMBP de Río Cuarto y presentar el proyecto de ordenanza de preservación, fue llevada a cabo por estudiantes de la UNC, la Universidad Nacional de Río Cuarto, la Universidad de Mendoza –delegación Río Cuarto- y secundarios nucleados en La Huella organización social.

A través de la presentación del proyecto buscan recuperar las memorias, identidades y las historias de este lugar; y claro, que no corra la misma suerte que el de Córdoba Capital.

“Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia”, supo decir un tal José Saramago.

Maximiliano Salas – Periodista