“Tú, estudia hija mía, tú estudia”

Algunas observaciones respecto de la idea videliana - María Eugenia Vidal - de que "no eran necesarias tantas universidades públicas nacionales creadas si total, los pobres no llegan a la Universidad".

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Como ciudadana argentina, pienso que si los mayores de mi familia vivieran estarían muy sorprendidos y enojados con el pensamiento de la Sra. Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires y presidenciable, Lic. María Eugenia Vidal. Tanto como lo estoy yo.

Es más, siento que me ha faltado el respeto a mi y a tanta tanta gente de este país…. que tiene la misma historia que yo. Tengo los suficientes años vividos aquí como para exigirle a ella y a este gobierno que mantenga todas las universidades nacionales existentes y que desplieguen desde los cargos públicos que ocupan todas las medidas necesarias para que los jóvenes tengan la oportunidad y el deseo de acceder a los estudios universitarios.

Como graduada universitaria, le informo de la Misión de mi Universidad Nacional de Córdoba (UNC) Art 2 ‘D’ del Estatuto: “Promover la actuación del universitario en el seno del pueblo al que pertenece, destacando su sensibilidad para los problemas de su época y las soluciones de los mismos”. Desde este lugar de responsabilidad, le sugiero que se ponga al nivel del cargo que ocupa, promoviendo la ampliación de la base social del conocimiento y el progreso del pueblo.

Integrantes del Taller de Historia Otral Barrial del Centro de Participación Comunal CPC- Argüello. Córdoba Capital. 27 de nov. 2010. Participación en el cumpleaños de la Murga “Fisurados por la Historia” . La periodista Rosana Guerra de Revista “Por la Recta”, la Prof. Liliana Torres y la Coordionadora del Taller, Nélida Milagros Agüeros. Programa de Historia Oral Barrial. Municipalidad de Córdoba

Está Ud. realizando una errada ecuación entre universidad y pobreza.

En mi familia: tal vez no éramos exactamente pobres en los años 60′; el tiempo de mi infancia. Podría decirse que mis abuelos, mis padres y mis tíos acababan recién de ascender a la clase media, pero media de “medio pelo”.

Después de haber estado décadas en la “clase baja” urbana y sus matices. Más de ahí no iban a pasar. Tenían clara conciencia de que no eran parte de los ricos (lo que para ellos hoy serían la clase media, la media acomodada y la alta) . Lo que estoy segura es que venían de más abajo y que para ellos el mayor valor y progreso era darle educación a sus hijos.

Pensar que la generación nacida en la Argentina fuéramos a la Universidad, me parece que era demasiado para ellos. Y menos que menos, pensar en asistir a una universidad privada. Esa no era opción en la mayoría de los de nuestra clase social. Pero algunos de la primera generación argentina fuimos a la Universidad.

Y obviamente fue a la nacional pública y gratuita. Y sé que los llenó de orgullo. Eso, Licenciada Vidal, se llama expectativas logradas de movilidad social ascendente. Un valor de la sociedad argentina para el que acumuló esfuerzos y capital el pueblo trabajador.

El primer antecedente de mi entorno familiar fue el hijo de mi Tía Rosa. La hermana de mi abuelo materno. El se convirtió en los 60′ en Juancito Batres Moreno, el ingeniero civil. De parte de los Agüeros, el inmigrante era mi papá, junto con sus dos hermanos y sus cuñadas.

Los Agüeros de Argentina

Gracias a la Universidad Nacional, pública y gratuita, nos graduamos tres de los cinco primos: Alicia Rojo Agüeros (historiadora, especialista en movimiento obrero), Daniel Alejandro Agüeros (abogado que ejerce en el mismo barrio popular del cono urbano bonaerense donde vive desde que nació -Merlo-) y yo. En Argentina, soy la mayor de mis primos. Estoy tan orgullosa de ellos.. los primos de la UBA.

Soy Licenciada y Profesora de Historia egresada de la Universidad Nacional, pública y gratuita, de Córdoba, donde también realicé estudios de posgrado. Fui docente por concurso y colaboré en la formación de muchas personas durante casi 20 años. De mis cuatro abuelos españoles, ninguno llegó al cuarto grado de la escuela primaria rural. Mi padre español, igual. Y mi madre, nacida en Buenos Aires, hizo la primaria en la escuela pública de la época peronista y terminó el profesorado de Corte y Confección. Fue modista de barrio.

De mis abuelos maternos (con los que me crié junto a mis viejos): la Josefa fue obrera de la fábrica “Sedalana” cuando llegaron en el ’28 con mi abuelo Miguel y fue luego cocinera y mucama por muchos años en la casa de un doctor Bago, que vivía en Gaona y Boyacá ( o sea, empleada doméstica).

Programa Municipal de Historia Oral Barrial para la ciudad de Córdoba”. Escuela de Archivología. FFyH. UNC “Muy feliz y satisfecha por haberla dirigido y por haber compartido este proceso de un poco más de dos años con Aurora Ludueña y Norma Arias”.

Allí trabajó también mi abuelo de chofer del doctor y su señora. El doctor era de la clase media de entonces. Luego el abuelo fue chofer de una pianista. Así, durante el primer gobierno de Perón los abuelos toledanos se nacionalizaron para lograr ser porteros semi argentinizados de una escuela pública; pudiendo jubilarse al comenzar la década del 60′. Ahí , yo que soy del ’57 ya tengo recuerdos.

Vivíamos los seis: mis abuelos, mi papá, mi mamá, mi hermana y yo en una vieja casa de Condarco y Galicia. En el ’61, los inmigrantes de las clases populares lograron comprar finalmente la vivienda propia!!!!! Hipotecándola, claro.

Con mi abuelo de peón de taxi, de chofer de camión de la Editorial Estrada y ya jubilado de sereno en un garage del barrio hasta que falleció en 1978. Mi abuela además de todo trabajo, siempre recibió trabajo a domicilio de costura hasta unos dos años antes que falleciera a los 80 años en 1982. Yo podría reconocer el ruido de una Singer por lo menos a cincuenta metros de distancia. Además de coser, mi abuela y mi vieja también trabajaban en casa armando cajas de cartón y dispositivos de goma, vidrio y metal para tranfusiones de sueros que luego iban adentro de las cajas. En eso ayudábamos bastante mi hermana y yo cuando éramos apenas unas nenas.

Cuando mi vieja se enfermó mal de la vista ya no pudo coser. Encima en el ’73 o ’74 se separó de mi viejo, así que tuvo que salir a trabajar afuera porque no alcanzaba. Consiguió de asistente de un geriátrico en Flores y luego en el barrio de Belgrano. Fue gracias a la mamá de mi amiga Estela Delamar que era enfermera. Después la vieja se jubiló.

Mi viejo (que nunca llegó a viejo porque murió con 49) devino de pastorcito y labrador montañes a mozo del Bar Numancia en la Av. de Mayo cuando llegó en el ’48. Luego, ayudante de almacén en el centro. Lo recuerdo con almacén y bar junto a su hermana Sofía y su marido Joaquín Rojo trabajando todos de la mañana a la noche en la esquina de Pichincha y Estados Unidos. En el ’71 se matriculó de corredor público y sumó otra actividad. También tuvo un bar y daba comidas en el “Apolo” de Uruguay y Corrientes y al final de su vida fue almacenero en Palermo Viejo.

Pantaleón Agüeros Gutiérrez (20 de julio de 1930- 4 de febrero de 1980) Natural de la Provincia de Santander, Municipio de Camaleño. España.

El otro hermano de mi papá que vino a la Argentina , mi tío Daniel pasó de niño pastor y leñador de los bosques cántabros y vascos a mozo porteño y luego a tener bar y dar comidas para trabajadores en la Avenida Hipólito Irigoyen y luego cerca del Hospital Francés.

En mi caso, entre mis abuelos y mis padres me pagaron libros, apuntes y traslados y lo necesario para recibirme de Técnica de Hemoterapia en la Escuela Municipal del Hospital Rawson. Gracias a ello en Córdoba pude ingresar a trabajar en los Hospitales de Urgencias y Córdoba. Eran 70 horas semanales de laburo cumplidas durante las mañanas y en las guardias de los fines de semana. Con eso y vendiendo prótesis de mama para mujeres mastectomizadas, me mantuve, alquilé departamento y pude estudiar en la Universidad Nacional de de Córdoba.

Soportamos todos las dictaduras, todas las crisis y todos “los ajustes económicos” que trajeron los gobernantes, incluidos los de las democracias. Nosotros, gentes de pueblo, siempre pagando los impuestos como corresponde y siempre trabajando. Reconozco la voz de mi papá que dice “Tú, estudia hija mía, tu estudia”.

Me parece que nosotros los del pueblo aportamos lo suficiente para que ahora se beneficien de las universidades públicas y gratuitas los jóvenes del pueblo que nos sigan ¿Usted qué aportó? Me pregunto ¿en qué valores la formaron las monjas a esta señora? ¿Cuáles valores sostiene la Universidad Católica de la que egresó? ¿Leyó la Constitución y todas las normas fundamentales y valores que nos rigen en materia de Desarrollo Humano?

Para Vidal, sobran universidades públicas

En su afán por criticar las “prioridades equivocadas” de la administración anterior, la gobernadora María Eugenia Vidal se preguntó si era justo “llenar la provincia de universidades públicas cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la universidad”.

La reacción de las redes no se hizo esperar. Uno de los primeros tuiteros en repudiar sus afirmaciones fue el ex titular del INTI, Enrique Martínez, quien anticipó que la próxima frase de Vidal sería “¿para qué poner una zapatería en el interior de Formosa si la mayoría allí anda en patas?” (Página 12)

 Nélida Milagros Agüeros

Asociación de Historia Oral de la República Argentina