Desgaste y polarización

Los datos muestran que la situación económica y el retorno al FMI no sólo afectaron la imagen presidencial (ver El gobierno perfora el 30%), sino que también refuerzan a la principal fuerza y dirigente opositora.

Buscar Por

l

La encuesta de Synopsis que muestra al gobierno perforando el 30% de imagen positiva en junio arroja en los resultados de su apartado electoral datos que refuerzan nuestra tesis de que el malestar socioeconómico tiende a recrear el plexo de condiciones de una polarización de cara al 2019 electoral. Es decir, el oficialismo se repliega hacia su núcleo duro, pero lo mantiene, mientras que la principal fuerza alternativa (Unidad Ciudadana) y la principal figura opositora se confirman como las contrapartes electorales de Cambiemos, todo a costa de las opciones “opo-oficialistas”.

Veamos los datos (ver arriba): entre marzo de 2018 (precrisis) y junio (poscrisis), la preferencia por Cambiemos pasa del 36,8% al 36,2%, una variación estadísticamente no significativa (-0,8%) que de todos modos pone al gobierno por debajo del 42% logrado en las elecciones de medio término del 2017, aunque dentro del orden de magnitud del resultado obtenido en la primera vuelta del 2015 por Mauricio Macri (34,15%).

En el mismo período, la preferencia por el kirchnerismo pasa de 19,3% a 23,8%, una variación positiva de 4,5 puntos porcentuales que si bien no es una suba estadísticamente significativa se da sobre todo a costa de “una alternativa nueva”, respuesta que cae del 36,3% al 30,2% (+6,1 puntos porcentuales), ya que los indefinidos pasan de 7,7% a 9,7% (+2 pp).

Al interior de los dos principales polos tampoco se registran vuelcos. Entre quienes tienen preferencias por Cambiemos, la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal pasa de 33% a 38,1% (+ 5,1 puntos porcentuales) y Macri de 59,5% a 57,6% (- 1,9 pp, variación estadísticamente no significativa).

Las figuras de Marcos Peña y Horacio Rodríguez Larreta no gravitan como alternativas en el oficialismo, mientras que Macri le saca casi 20 puntos porcentuales a Vidal.

Al interior del kirchnerismo, CFK pasa de 71,8% a 70,8% (-1 pp, variación no significativa), en tanto que Axel Kicillof pasa de 16,3% a 16,2% (-0,1, nuevamente, estadísticamente no significativa). Agustín Rossi casi duplica su participación, pero dentro de niveles aún bajos (pasa de 3,2% a 6,3%). En cualquier caso, la hegemonía de CFK al interior de su espacio es mayor que la de Macri en Cambiemos. De haber una renovación, requeriría el aval de CFK en carácter de “gran electora”, es decir, ungiendo a un candidato para su sucesión.

Synopsis también midió a Macri enfrentando a distintos potenciales candidatos de la oposición en escenarios virtuales de ballotage: Cristina Kirchner, Sergio Uñac, Juan Urtubey, Sergio Massa y Alberto Rodríguez Saa. El escenario es prematuro ya que cualquier proyección de segunda vuelta requiere conocer los resultados de la primera. Aun así, el dato resulta relevante e ilustrativo.

En todos los casos, los resultados de Synopsis muestran que se impondría el actual presidente, pero con guarismos bien por debajo del 51,34% obtenido en el ballotage del 2015 y en algunos casos incluso por debajo del 42% logrado por Cambiemos en las legislativas del 2017. Otro dato preocupante para el oficialismo es que se acortan las distancias con la oposición, y otro igual de importante es que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner es quien se ubica más cerca de Macri, lo que la confirma como la principal figura opositora, relegando así a dirigentes alternativos del espacio opositor y pan-justicialista.

De hecho, desde marzo pasado (precrisis), CFK sube casi 5 puntos porcentuales (4,9) y acorta la distancia con Macri a apenas 7,2 puntos porcentuales, bien por debajo de los casi 17 de marzo pasado (16,9 pp), no sólo por mejora propia sino también por deterioro del presidente, que cae casi 5 puntos porcentuales (4,8 pp, de 49,4% a 44,6%). Así, una eventual puja entre la ex presidenta y el actual presidente resulta en el escenario más competitivo.

Los demás eventuales competidores medidos también achicaron el margen con Macri, pero siendo menos competitivos que CFK. El segundo es el gobernador de San Luis Alberto Rodríguez Saá, aliado de la ex presidenta: obtiene 32,7% frente a 42,5% de Macri. Logra una diferencia de 9,8 puntos pero, a diferencia de CFK, se mantiene estable respecto a su registro de marzo pasado.

Sergio Massa achica la diferencia con Macri a 8,4 pp, una variación estadísticamente no significativa con Rodríguez Saá, pero a costa de una penetración algo menor (31,2%) y también menor polarización del escenario. Finalmente, dos gobernadores del PJ, el sanjuanino Sergio Uñac y el salteño Juan Urtubey, registran participaciones menores al 25%, con brechas respecto a Macri entre 13 y 16 puntos porcentuales, lo que los ubica como menos competitivos que aquellas figuras con un perfil opositor más nítido (como CFK y Alberto Rodríguez Saá) y otros dirigentes con mayor volumen electoral, aunque “opo-oficialistas”, como Sergio Massa.

En síntesis, los datos de Synopsis muestran que la preocupación por la situación económica, la corrida cambiaria, los tarifazos y el retorno al FMI no sólo afectaron la imagen de la gestión presidencial haciendo que perfore el piso del 30%, sino que también refuerzan a la principal fuerza y dirigente opositora, en un panorama en el cual se achican las distancias entre el oficialismo y las alternativas de cambio en 2019.

Norman Berra, consultor @berranorman