Escenarios y predicciones probabilísticas

Un buen "tip" es presentar un abanico de no menos de tres escenarios: el mejor posible, el peor posible y el más probable, es decir, un abanico de posibilidades, más sensato que plantear un “pleno”.

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Una de las claves del método del cazador de tendencias y matemático Nate Silver es pensar en términos probabilísticos y recopilar información variada: mientras el “erizo” tiende a jugarse todo a un pleno, el “zorro” piensa en términos de escenarios con grados de probabilidad.

“Casi todas las predicciones que publico, sean sobre política o sobre otro campo, son probabilísticas. En lugar de escupir un número y fingir que sé exactamente qué va a suceder, presento diversos resultados posibles (…) Los pronósticos de FiveThirtyEight, por ejemplo, combinan a menudo datos de sondeos con información económica y demografía de cada estado”.

Silver remarca que los modelos que adoptan un enfoque que combina datos económicos, datos de sondeos y otro tipo de información (un enfoque más propio de un zorro) han obtenido resultados muchos más fiables que otros. Un buen tip es presentar un abanico de no menos de tres escenarios: el mejor posible, el peor posible y el más probable, es decir, un abanico de posibilidades, más sensato que plantear un “pleno”. “Exponer todos los resultados posibles de forma probabilística constituye una parte fundamental de cualquier pronóstico científico”.

Poselecciones de medio término de 2017 y antes del “mayo negro”, la consultora Poliarquía manejaba no tres sino 4 escenarios: 1) en el primero, el presidente Mauricio Macri era reelecto en primera vuelta, mantiene mayoría en la Cámara Baja y gana cerca de 12 gobernadores propios. 2) en el segundo, Macri gana en segunda vuelta, no mantiene la mayoría en Diputados y gana cerca de 6 gobernadores propios. 3) en el tercero, el peronismo se unifica bajo un claro liderazgo y Macri pierde la presidencia 4) en el cuarto, CFK es elegida presidenta.

Esos escenarios antes de la cuádruple crisis (cambiaria, económica, de confianza y política) tenían según Poliarquía una probabilidad de 40%, 30%, 25% y 5%, respectivamente. Es decir, las chances de que el oficialismo ganara en primera o segunda vuelta eran claramente predominantes. Sin embargo, desde mayo las tendencias dieron un vuelco y eso afectó también a esas chances.

La investigación de Ipsos del mes de mayo calculó un 55% de probabilidad para Macri de seguir en el poder. En lugar de descansar sólo en la medición de intención de voto, en Ipsos trabajaron con otros aspectos fundamentales de la política: aprobación de gestión, evaluación de la economía y si el Presidente está dispuesto a presentarse a una reelección o nombrar un sucesor.

Con esos 3 datos, se analiza si la coyuntura favorece al oficialismo o a la oposición. La premisa principal es que el Presidente en el cargo tiene dos veces y media más chances de ser reelecto (2,64) respecto a las que tendría un delfín, es decir, un sucesor dentro del oficialismo. Si eso se cruza por aprobación presidencial, el titular tiene un 78% de posibilidades de ser reelecto cuando la buena evaluación de gestión está en 45 puntos, mientras que un sucesor apenas tiene un 14% de posibilidades en el mismo nivel de aprobación. Ipsos llegó a esa conclusión luego de analizar más de 450 elecciones en 35 países del mundo durante 30 años.

Se trata de un modelo que funciona mejor cuando la elección tiene 2 partidos o candidatos principales, pero igualmente se puede confirmar con las elecciones más recientes de Argentina.

Ipsos ilustra el modelo con estos ejemplos: Néstor Kirchner deja el cargo con 71% de aprobación y logra que su sucesora CFK llegue a la presidencia. CFK finaliza el primer mandato con 64% y es reelecta, pero en 2015, con 52% de evaluación positiva, Scioli es derrotado.

En la última encuesta de Ipsos Argentina de mayo, un 41% aprobaba la gestión de gobierno de Macri; bajo ese escenario, le asignaba al presidente un 55% de probabilidad de ser reelecto, mientras que las posibilidades de María Eugenia Vidal se reducían a 6% (es decir, una derrota casi segura).

Para mejorar sus chances, Ipsos planteaba que Macri debería lograr que más de la mitad de los argentinos considere buenos sus años de gobierno, rebote considerado difícil a partir de la tendencia a la baja desde noviembre de 2017 y agravada desde mayo, con un descenso de los indicadores de evaluación de gestión (caída de 14 % en la proporción de encuestados que consideran que Argentina está en la dirección correcta, de 9 % en la evaluación positiva de la economía y de 5 % en los que dicen que la economía mejorará en el futuro cercano).

Con 36%, esas expectativas llegaron al mínimo histórico de la gestión Macri, lo cual ya sugería que el escenario electoral de 2019 podría abrirse.

También en su informe de mayo, Poliarquía detectó que María Eugenia Vidal tenía una preferencia electoral de 19%, contra 16% de Macri: un empate técnico en términos estadísticos, pero con la implicancia cualitativa de que el plan A (Macri) podía pasar a ser plan B en beneficio de Vidal. Asimismo, ambos eran superados por CFK (24% de preferencia), lo que implicaba un reajuste de las chances relativas para 2019 entre oficialismo y oposición.

En el mismo estudio, Sergio Massa alcanzaba un 14%, Juan Manuel Urtubey un 4% y Florencio Randazzo un 3%; Elisa Carrió 1% y otro kirchnerista 1%. Por espacios, Cambiemos alcanzaba un 36%, el kirchnerismo 25% y el PJ no K 21% (ver datos arriba; click para agrandar).

En ese escenario de crisis, el descenso en la aprobación presidencial alcanzaba los 9 puntos porcentuales, el segundo más serio desde que Macri asumió el poder en diciembre de 2015, lo que confirmaba el “mayo negro” para el oficialismo.

Sin embargo, todavía no se conocía el dato oficial publicado ayer: la actividad económica se derrumbó en mayo pasado un 5,8% respecto a igual mes de 2017, lo que representa la mayor contracción en la era Macri, según informó el martes el INDEC.

Antes de conocer ese dato, pero ya con julio corriendo, Poliarquía repasó los 4 escenarios planteados inicialmente pero ahora en función de nuevas variables clave: la gravitación de CFK y la evolución de la crisis económica, a su vez con tres escenarios alternativos.

El primero es caída de la economía sin recuperación visible (en “L”); el segundo es caída con rebote lento (en “U”) y el tercero caída con rebote rápido (en “V”). El escenario en L es el que le da más chances de volver a la ex presidenta, mientras que el escenario en U es relativamente favorable a Macri y el escenario en V es francamente favorable a Macri.

Sin CFK, los escenarios en L y en U resultan relativamente favorables un peronismo no K y el escenario en V favorece a Macri.

El vuelco en las tendencias se pone en evidencia en que el escenario 1 planteado por Poliarquía (victoria cómoda de Macri en primera vuelta) bajó de una probabilidad del 40% a una probabilidad de sólo el 15%. Pero no es este el único cambio; veremos los siguientes en la próxima entrada.

Norman Berra, consultor @berranorman