Satélite 100% argentino

El domingo se lanzó un nuevo satélite argentino - el SAOCOM 1 A - desde la base aérea Vandenberg, en California (EEUU) Este instrumento de teleobservación forma parte del Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias.

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ESAOCOM 1A dejó la Tierra para comenzar a observarla desde el espacio. Cuando llegue a su órbita, a unos 650 kilómetros de altura, comenzará a proveer información que permitirá observar nuestro territorio con ojos nuevos.

Esto será posible, porque la misión SAOCOM –a la que pertenece SAOCOM 1 A y el SAOCOM 1B, este último todavía en construcción– llevará al espacio una compleja tecnología de observación terrestre: un instrumento activo que consiste en un Radar de Apertura Sintética (SAR, siglas en inglés de Synthetic Aperture Radar), que trabaja en la porción de las microondas del espectro electromagnético, particularmente la banda L.

“SAOCOM es parte de la Constelación SIASGE, que cuenta con cuatro satélites italianos COSMO SkyMed desarrollados por la Agencia Espacial Italiana (ASI), ya en órbita. Cada uno de ellos tiene un radar de apertura sintética con banda X. Nosotros completamos esa constelación con dos satélites de banda L. La banda X es una frecuencia de microonda que detecta formas, tiene mejor resolución geométrica pero no puede penetrar superficialmente la Tierra, no puede ver debajo de los follajes, o a través de las nubes, cosa que sí pueden hacer los SAOCOM. Es decir, son frecuencias complementarias”, describe Jorge Medina, jefe de proyecto de la Misión SAOCOM.

Fuente: Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae)

El SAOCOM 1A, podrá tomar imágenes de cualquier sitio del planeta, cubriendo diariamente diferentes regiones, y repitiendo su pasada por el mismo lugar cada 16 días. Cada 24 horas, se producirán 250 imágenes en el Centro de Control de Misión, situado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), en Falda del Carmen, Córdoba. Desde allí esas imágenes serán distribuidas a usuarios argentinos y de todas partes del mundo.

SAOCOM generará información útil para una variedad de campos como agricultura, pesca, silvicultura, clima, hidrología, oceanografía, emergencias en general, geología y minería, cartografía y planificación territorial, salud humana (lo que se conoce como epidemiología panorámica), salud vegetal, medioambiente y recursos naturales de la tierra y del mar. “Estas características lo distinguen entre otros satélites”, plantea Laura Frulla, investigadora principal de la misión SAOCOM.

Formar a los especialistas

El lanzamiento de este instrumento también tiene impacto en la formación de recursos humanos. Desde el Instituto de Altos Estudios Mario Gulich, dependiente de la Conae y la UNC, se vienen preparando desde el año pasado para este momento.

La “Maestría en Maestría en Aplicaciones de Información Espacial”, creada por Conae en conjunto con la Facultad de Matemática Astronomía, Física y Computación de la UNC, realizó en 2017 un llamado especial de 17 becarios que quisieran cursarla. Sus tesis deben desarrollar productos o algoritmos específicos a partir del procesamiento de imágenes SAR. Actualmente esta cohorte cuenta con geólogos, ingenieros mecánicos, agrónomos e ingenieros ambientales, entre otros profesionales.

Las imágenes SAR que producirá SAOCOM son muy complejas y requiere personas altamente calificadas para poder usarlas. Seguramente aparecerán nuevos productos, nuevos algoritmos, o se podrán responder preguntas que aún no tienen respuesta. La puesta en órbita de este satélite tendrá un alto impacto socio productivo, social y a nivel de ciencia básica”, expresa Anabella Ferral, directora de la maestría.

Almendra Brasca Metri es egresada de la maestría, y actualmente docente auxiliar. En su trabajo final estudió casos de remoción en masa, como el del Camino al Cuadrado, un área de estudios que se verá altamente beneficiada con los datos que brinde SAOCOM.

“Una de las grandes ventajas es que, al ser nuestro satélite, podemos elegir qué visiones se tienen de los lugares para analizar. Es muy importante tener un respaldo en la geometría de adquisición del dato para Argentina propiamente. Además, permite otra forma de negociar la información satelital que necesitamos. Los convenios con otras entidades son más poderosos porque también tenemos información para ofrecer”, explica.

Aplicaciones

Cuando los dos SAOCOM estén en órbita, y la constelación SIASGE funcione en su totalidad, este sistema de información satelital será el único en el mundo con seis satélites que dan información complementaria, en dos bandas de frecuencia, con captación sincronizada (pasa un satélite de banda X y a los 10 minutos uno de banda L sobre el mismo lugar), imágenes diferentes resoluciones espaciales de 1 a 100 metros, con diferentes tamaños de coberturas abarcando franjas de 10 a 350 km, con una revisita de entre 12 horas a 8 días.

Respecto a las aplicaciones, la misión SAOCOM aportará datos únicos para generar mapas de humedad del suelo diariamente, con resolución espacial y área de cobertura disponibles por primera vez en Argentina y en el mundo. Permitirá identificar zonas en riesgo de inundación y dar alertas tempranas; detectar suelos muy secos con riesgo de incendios; producir mapas de riesgo de enfermedades de cultivos y evaluar escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización. Además, también posibilitará conocer la cantidad de agua disponible en nieve húmeda para riego, obtener mapas de desplazamiento de glaciares, elaborar mapas de desplazamiento del terreno y mapas de pendientes y alturas, entre otras aplicaciones.

“SAOCOM y SIASGE no sólo constituyen un hito, sino también una innovación tecnológica ya que introducirán nuevos productos y servicios que no existen, distribuidos de manera continua y orientados al usuario. SAOCOM es comparable a cualquier evento de la ciencia que haya impactado en la forma de pensar y en el bien común con la creciente participación del sector productivo. Como en todo evento que representa un punto de inflexión, hay un gran crecimiento intelectual, científico y tecnológico que antes de llegar a SAOCOM permitió importantes desarrollos en otro orden. Tal es el caso de los radares para aeropuertos, control de fronteras y usos meteorológicos construidos por INVAP”, plantea Frulla.

Instrucciones para fabricar satélites

La misión SAOCOM fue desarrollada y fabricada íntegramente en nuestro país, por investigadores y trabajadores que se desempeñan en la Conae y en organismos y empresas como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), VENG, INVAP (contratista principal del proyecto), con participación de numerosas empresas de tecnología e instituciones del sistema científico-tecnológico del país y la colaboración de la Agencia Espacial Italiana (ASI).

“Cuando empezás un proyecto así te preguntas, ¿será posible? ¿Lo vamos a poder hacer? Es de una envergadura impresionante, desde el punto de vista tecnológico, desde la organización, la ingeniería, la implementación, cómo acceder a tecnologías, cómo poner en marcha todo un sistema. No es sólo la Conae o INVAP, sino múltiples actores como la CNEA, empresas que nacieron para producir algo en particular del satélite; empresas italianas también han contribuido mucho. Todo ese conglomerado industrial está a punto de ponerse a prueba”, cuenta Medina.

La misión espacial argentina SAOCOM comenzó en 2007, cuando se inició la ingeniería básica del satélite, en su configuración actual. En 2013 se inició la construcción del modelo de vuelo del SAOCOM 1A y finalizó en 2017, para ser ensayado y lanzado en 2018. En forma paralela, en 2015 se inició la fabricación del SAOCOM 1B, que continúa actualmente en la Conae en Córdoba y en INVAP en Bariloche.

La construcción del SAOCOM 1A fue llevada a cabo en distintos puntos del país: en la Conae en Córdoba se integró la antena radar, en la CNEA en Buenos Aires los paneles solares, la estructura de la antena radar y dispositivos de despliegue; en Bariloche, en INVAP se construyó la plataforma satelital y en CEATSA se realizaron las pruebas previas al lanzamiento.

“Este tipo de proyectos tienen un efecto multiplicador. Es un satélite, pero el cúmulo de disciplinas y saberes que se ponen en juego en estos procesos abren numerosas posibilidades y campos donde esta tecnología puede aplicarse. Para sostener estos proyectos hace falta decisión política, organización y criterios para ver dónde están las necesidades de un país como Argentina. La banda L que tiene SAOCOM no es caprichosa, sino que se debe a que Argentina es un país de tierra, no hay megaciudades. Y esta banda justamente permite estudiar eso”, cuenta Medina.

Por Josefina Cordera
Redacción UNCiencia
Prosecretaría de Comunicación Institucional
josefinacordera@unc.edu.ar

Lanzamiento exitoso

La empresa espacial privada Space X lanzó este domingo 7 de octubre desde la base aérea Vandenberg, en California, su cohete portador reutilizable “Falcon 9” con el satélite argentino SAOCOM 1A a bordo.

La satisfacción por el éxito en el lanzamiento fue total y una muestra de ello fueron los científicos y empleados del Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE, en Córdoba, que estallaron en gritos y aplausos cuando el satélite se puso en órbita, a unos 650 kilómetros de altura.

El lanzamiento forma parte del Plan Espacial Nacional y tendrá la capacidad de generar diariamente mapas de humedad del suelo con resolución espacial, identificar zonas en riesgo de inundación para brindar alertas tempranas y evaluar escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización. Además, tendrá la capacidad de detectar suelos muy secos con peligro de incendio, producir mapas de riesgo de enfermedades de cultivos y de desplazamiento de glaciares, mientras que suministrará datos sobre la cantidad de agua disponible en nieve húmeda para riego y podrá elaborar mapas de desplazamiento del terreno y de pendientes y alturas (Fuente www.perfil.com) / Fotos: @SpaceX