Proyecto Relámpago

El 31 de octubre, cuando haya finalizado la instalación de los aparatos provistos por la Nasa y la NOAA, comienza la "caza" de tormentas extremas en Córdoba al iniciarse la recolección de datos (descargas eléctricas e incluso lásers) que se extenderá durante noviembre y diciembre.

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El Proyecto Relámpago tiene por objeto realizar una radiografía detallada de las tormentas que ocurren en la provincia. Para ello se utilizarán radares, antenas para captar las descargas eléctricas e incluso lásers para medir el tamaño de las gotas de lluvia.

Se piensa que en estos eventos, las Altas Cumbres de Córdoba juegan un papel protagónico. Justamente para comprender acabadamente el fenómeno, el 31 de octubre comenzarán las mediciones en toda la provincia. Gran parte de los equipos que se utilizarán fue provista por la Nasa, la agencia aeroespacial norteamericana y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), también dependiente de Estados Unidos.

Hace tres años, en la Universidad Nacional de Córdoba, se presentó oficialmente éste estudio científico internacional destinado a entender las razones por las cuales en el sureste de Sudamérica se producirían las que son las tormentas más intensas del mundo, según la hipótesis de los científicos que llevan adelante la iniciativa.

La hipótesis que manejan los investigadores propone que las cadenas montañosas argentinas funcionan como un “trampolín” para los vientos cargados de humedad provenientes de Bolivia y Brasil. Al toparse con estos muros naturales, las grandes masas de aire húmedo –que se desplazan a nivel de la superficie–, ascenderían con gran energía y terminarían desencadenando estos episodios extremos.

El centro de operaciones desde donde se conducirá la campaña, estará en Villa Carlos Paz. Los datos meteorológicos se recabarán con radares fijos y móviles, estos últimos montados en camionetas preparadas para perseguir tormentas. También se relevará información hidrológica, para determinar cómo las tormentas afectan los cursos de agua. Y con antenas ubicadas en diez puntos de la geografía provincial se registrará la actividad eléctrica.

“Vamos a hacer una radiografía de la tormenta, la vamos a mirar en todos los detalles”, explica Eldo Ávila, uno de científicos del Proyecto Relámpago y miembro del grupo de Física de la Atmósfera de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación de la UNC.

Respecto a la sofisticación de los aparatos que se utilizarán, Ávila apunta que existen pocos equipos en el mundo con tal nivel de precisión y por esa razón van trasladándose de un país a otro. Buena parte de los que se están instalando comenzarán a partir hacia otras latitudes en enero. Entre los instrumentos a utilizar, se encuentran antenas sensibles cuyos datos permitirán trazar el recorrido de un relámpago en tres dimensiones: dónde se produjo, cómo de desplazó, cuánto duró y qué longitud alcanzó, entre otros indicadores.

Secuencia de imágenes capturadas en Villa Parque Siquiman, en las Sierras de Córdoba, el 3 de abril de 2015. Fotografías: Alejandro Leones y Ariel Orazzi

¿Para qué sirve saber esto? “Dónde se ubica la carga eléctrica está muy relacionado con dónde está el granizo. Una nube que tiene rayos siempre produce granizo. Puede que no se vea, porque cayó en un lugar remoto o se derritió en su caída; pero si hay rayos, hay granizo”, explica Ávila.

Otro de los instrumentos que se aprovecharán son los medidores de lluvia, que con un láser miden el tamaño de las gotas de lluvia. ¿Cómo? Al atravesar el haz, la gota genera una sombra a partir de la cual es factible calcular sus dimensiones.

Aunque parezca trivial, ese dato es esencial. Los vientos levantan la gota hasta que alcanza cierto tamaño y cae por su propio peso. Si son grandes, significa que permanecieron mucho tiempo en las nubes, los vientos fueron más fuertes y la elevaron a mayor altitud.

Sobre la relevancia del Proyecto Relámpago, Ávila apunta un dato: es la primera vez que en Argentina se va a recolectar este nivel de información, e incluso son pocas las campañas similares que se han realizado en el mundo. “Acá tenemos un laboratorio natural, por eso se eligió este lugar para realizar el monitoreo. Vamos a estar años procesando toda esta información”, completa.

Ubicación de las antenas, en la provincia de Córdoba

Antecedentes

El sureste de Sudamérica –noreste argentino, Paraguay y sur de Brasil– es la región del planeta donde tiene lugar la mayor cantidad de tormentas denominadas “intensas”, las que suceden a altitudes de hasta 16 kilómetros, muy por encima de las nubes de tormentas normales que se ubican en el orden de los 10 kilómetros de altura.

¿Cómo y por qué este tipo de fenómenos –que causan violenta caída de granizo, tornados y desastres en zonas pobladas– se da en esta parte del mundo? “Relámpago” responderá a estos interrogantes, pero los investigadores tienen una hipótesis muy firme: los vientos altamente húmedos que vienen del Amazonas y del Caribe chocan contra distintas zonas montañosas de Argentina y suben con gran energía (proceso llamado “convección”), para luego producir nubes muy altas y cargadas energéticamente.

Al respecto, Eldo Ávila señala que la información satelital obtenida en los últimos años indica que la topografía cordobesa, especialmente las Altas Cumbres, juega un rol clave. “Creemos que en Córdoba nace la mayor cantidad de estas tormentas extremas, especialmente en el noreste de la provincia. Y desde acá se conducirían hacía el este del país y regiones limítrofes”, agrega.

El mismo fenómeno sucedería con la Cordillera de los Andes, que actuaría como un trampolín para los vientos y la generación de tormentas. “Después de muchos años de estudio de información satelital se determinó que las tormentas más grandes se desarrollan en esta región. Ahora debemos corroborar el porqué”, resume.

El interés radica en el considerable impacto social y económico que suelen acarrear estos acontecimientos climatológicos extremos, tales como violentas caídas de granizo, áreas afectadas por ráfagas y tornados, inundaciones o pérdida de vidas humanas por la profusa actividad eléctrica que se descarga en la tierra. “Si logramos entender mejor la formación de estos fenómenos, se podrán realizar mejores pronósticos y alertas meteorológicas”, asegura Ávila.

El relámpago más largo del mundo

Los instrumentos que se instalarán en Córdoba son similares a los que permitieron registrar el que, hasta el presente, es el relámpago de mayor longitud conocido: 321 kilómetros. Ocurrió el 20 de junio de 2007 y recorrió buena parte del estado de Oklahoma, en Estados Unidos. El de mayor duración, en tanto, sucedió el 30 de agosto de 2012, en el sur de Francia. Duró 7,74 segundos.

En ambos casos, el dictamen que ubicó en el podio a cada episodio fue emitido en 2017 por un comité internacional de 17 científicos de la Organización Meteorológica Mundial, entre quienes se encontró Eldo Ávila (El texto completo: WMO World Record Lightning Extremes: Longest Reported Flash Distance and Longest Reported Flash Duration)