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Antibióticos: los prefieren dulces

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En el programa Ciudad U que se emite por Canal U de los Servicios de Radio y Televisión (SRT), Gustavo Chiabrando -decano de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC- y María Eugenia Olivera -investigadora del Conicet Córdoba y del área de Farmacotecnia y Tecnología Farmacéutica de esa Facultad- explicaron la importancia del patentamiento de la fórmula que facilita la administración oral de antibióticos (www.cba24n.com.ar).

Los titulares de la formulación patentada son los docentes e investigadores de la UNC Rubén Manzo, María Eugenia Olivera y Carolina Romañuk. El avance se aplica en fluoroquinolonas, una familia de fármacos de amplio espectro que se caracterizan por su fuerte sabor amargo.

La patente consiste en el agregado de sacarosa (un endulzante artificial) al antibiótico. De esta manera, el antibiótico deja de tener un sabor amargo, facilitando su administración tanto para humanos como animales. Por otro lado, mejora la solubilidad del antibiótico, permitiendo una mejor absorción intestinal del fármaco.

Aunque las pruebas se realizaron en el 2010. La patente fue concedida a fines de 2018, luego de haber sido tramitada por la Oficina de Propiedad Intelectual (OPI), de la Secretaría de Ciencia y Tecnología.

Proyecto y desarrollo

Carolina Romañuk, farmacéutica y magíster en Ciencias Químicas, investigó cómo endulzar la fórmula química de las fluoroquinolonas, una familia de fármacos de amplio espectro que se caracterizan por su fuerte sabor amargo. Lo hizo con la idea de facilitar la administración oral de estos antibióticos que se prescriben para tratar infecciones, tanto en animales como en humanos.

Desarrolló este estudio en el marco de su tesis de maestría y como parte del Grupo de Investigación en Farmacotecnia y Tecnología Farmacéutica de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC)

Para que el tratamiento sea efectivo, estos principios activos –las fluoroquinolonas– deben administrarse a los animales a través del agua o los alimentos, en una proporción de 100 partes por millón. Sin embargo, existen estudios que indican que el sabor amargo del medicamento no es tolerado por cerdos en una concentración superior a seis partes por millón.

Además de poseer un gusto desagradable, estos fármacos presentan baja solubilidad acuosa, lo que dificulta su absorción en el organismo y, por ende, la efectividad del tratamiento.

En la búsqueda de una solución terapéutica y económicamente viable, Romañuk tomó cuatro elementos de esa familia: Ciprofloxacino (uso humano y animal), Enrofloxacino (sólo animal), Ofloxacino y Norfloxacino (ambas sólo de uso humano), y modificó su fórmula agregándole sacarina.

Este endulzante artificial es útil para formar sales (ver Pequeño farmalarousse ilustrado), y tiene la propiedad de aumentar la solubilidad a los fármacos. También posee un poder endulzante 550 veces superior al de la sacarosa.

“Estas moléculas – las denominadas fluoroquinolonas– poseen grupos funcionales, uno básico o alcalino y otro ácido, que tienen la capacidad de formar sales”, explicó la científica.

Técnicamente, lo que hizo fue asociar el grupo básico de cada fluoroquinolona a un elemento ácido como es la sacarina. De esta manera obtuvo nuevas sales (ver Pequeño farmalarousse ilustrado) denominadas Sacarinato de Ciprofloxacino, Sacarinato de Enrofloxacino, y así sucesivamente con cada una de las fluoroquinolonas con las que trabajó.

Si bien esto se describe casi como una receta de cocina, modificar exitosamente la composición de un fármaco requiere de complejos procedimientos y experimentos de laboratorio que llevan meses, e incluso años de realización, ya que resulta fundamental conservar sus propiedades terapeúticas.

Una vez que obtuvo estas nuevas sales, Romañuk procedió a comprobar cómo funcionaba esta nueva droga en los animales. Primero realizó un ensayo de preferencia en ratas de laboratorio. Constató que los roedores preferían el alimento que contenía el sacarinato fluoroquinolónico a la comida con la droga sin modificar, y que además no encontraban diferencia entre el alimento con sacarinato y sin él.

Luego, experimentó con cerdos de un criadero. Hizo un ensayo de aceptación en el que utilizó un grupo de estudio (aquellos que recibían alimento con sacarinato) y un grupo control (cerdos alimentados normalmente), y registró que el patrón de ingesta no se modificaba ya que, en ambos casos, el alimento fue consumido en la misma cantidad de tiempo.

El sacarinato fue administrado en la misma concentración en que se suministran las fluoroquinolonas sin modificar.

Cuando comprobó que tanto los animales de laboratorio como los de producción ingerían sin problemas el alimento que contenía los sacarinatos fluoroquinolónicos realizó un ensayo de índice de amargor en humanos –en base a un protocolo aprobado por la Organización Mundial de la Salud–, y observó una reducción considerable en la percepción del sabor amargo.

Mejor con sacarina

Además de aumentar la aceptabilidad de los antimicrobianos sin alterar sus propiedades antibióticas, la nueva fórmula favoreció la solubilidad de este grupo de fármacos. Esto podría aumentar su biodisponibilidad, es decir, podría incrementar la cantidad de antibiótico que se absorbe y está disponible en la sangre, lo que podría mejorar la efectividad terapéutica de las fluoroquinolonas modificadas.

El desarrollo tendría impacto directo en la producción en escala de estos medicamentos. Tal como puntualiza Romañuk: “El aumento de la solubilidad hace que la calidad de los diferentes lotes de producción de medicamentos que contengan estas nuevas sales, puedan evaluarse mediante estudios in vitro, sin necesidad de realizarlos in vivo, como requieren actualmente”.

Con estos resultados en la mano y las pruebas de estabilidad realizadas, Romañuk inició los trámites para patentar las moléculas desarrolladas así como el procedimiento de obtención. Estas gestiones ya están en su última etapa y habría una empresa interesada en producir esas nuevas sales.

Pequeño Farmalarousse Ilustrado

Fluoroquinolonas | Quinolonas -agentes antimicrobianos- cuya molécula básica posee un átomo de fluor. Son antibióticos utilizados en el tratamiento de infecciones como las de las vías urinarias y las respiratorias comunes, como la tuberculosis, la neumonía y la bronquitis.

SAL | Es un tipo de compuesto químico, en el que se asocian distintos grupos funcionales. El cloruro de sodio es la sal común, la sal de mesa, que a su vez es una entidad químicamente diferente de la sal obtenida de la unión de las quinolonas y la sacarina. Es decir, que puede haber sales dulces y saladas.

Tesis de Maestría: “Caracterización Biofarmacéutica y Farmacotécnica de Derivados Farmacéuticos de Antimicrobianos Fluoroquinolónicos”
Autora: Mgter. Carolina Romañuk. Directora: Dra. María Eugenia Olivera
Departamento de Farmacia – Facultad de Ciencias Químicas

Por Mariana Mendoza | mmendoza@comunicacion.unc.edu.ar