La promesa cordobesa de Ferro

Francisco García: "Mi sueño es poder ascender. Ser parte de un sueño que tanto quiere el club y la gente. Hoy en día sólo pienso en ganarme un lugar entre los once de cara al próximo torneo e ir despacio, porque si no me vuelvo loco."

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A la mañana iba al colegio. Al mediodía comía. Después entrenaba, hacía las tareas y obligaciones de la pensión y finalmente descansaba para arrancar temprano al otro día”, recuerda Francisco García.

Después de transitar una niñez plagada de buen fútbol con sus amigos del colegio Juan XXIII de Yocsina, el joven acaba de firmar su primer contrato profesional. No fueron Belgrano ni Talleres los encargados de darle la oportunidad, sino Ferrocarril Oeste. Tanto él como su familia son conscientes que el camino no ha sido fácil, y que aún resta mucha carretera por recorrer, pero la ilusión de triunfar continuará encendida. La razón es tan clara como su sentido de pertenencia por el deporte rey: ”Esto es un desafío, pero desde que tengo uso de razón sabía que el fútbol era lo mío, que me iba costar mucho, pero que era lo mío”.

Francisco demostró los primeros vestigios de un futuro prometedor en una escuela de fútbol de Malagueño. Tras dos años allí realizó una prueba en Belgrano, donde no contó con los minutos que necesitaba. En busca de progresar, se mudó a la pensión Renato Cesarini de Rosario.

”Los primeros tres o cuatro meses me costó mucho la adaptación pero supe llevarlo con el apoyo de mi familia y compañeros de la pensión. Me divertía mucho.

Iba al colegio, entrenaba, jugaba y el resto de tiempo descansaba. Era algo totalmente nuevo”, describió el delantero, quien permaneció cuatro años en la provincia santafesina desarrollando sus aptitudes futbolísticas y académicas.

El club Renato Cesarini alberga a los jóvenes del interior para capacitarlos en sus carreras deportivas. El fundador es Jorge Solari, tío de Santiago (ex técnico y jugador del Real Madrid) y abuelo de Augusto (Racing). Hace honor a otro ex futbolista que se destacó por casi veinte años en River Plate y la Juventus.

La institución lleva funcionando desde 1975 y sirve como radar para otros equipos en la infinita búsqueda de proyectos juveniles. A la vez, propone herramientas de desarrollo académico para fomentar los valores de la educación (”Teníamos una maestra particular que nos ayudaba con las tareas del colegio”, aclaró Francisco).

Allí fue donde Ferrocarril Oeste contactó a Francisco, quien inmediatamente viajó a la capital argentina para formar parte de las inferiores del equipo. ”Tuve que traer todos los papeles para empezar en el colegio. Iba con mis compañeros del club. Había muchos más profesionales que en Rosario. Había profesores para distintas materias, psicólogas y varias cosas más”, comentó. Aun así, la adaptación a una nueva ciudad no representó un gran reto: ”Yo sabía que viajar significaba estar lejos de mi familia, pero ya estaba acostumbrado porque tuve una base de cuatro años en la pensión. Ellos me dieron la experiencia. Además vine de grande así que se me hizo más fácil. Lo llevé de la misma manera con el colegio, el entrenamiento y mis compañeros”.

García se hizo un hueco entre las reservas donde consiguió ganar el último torneo, no sin antes debutar en la B Nacional durante el 2018. Aquel logro no solo le está permitiendo traspasar la barrera del profesionalismo; también denota el buen actuar de la institución con respecto a sus juveniles.

”Acá en el club siempre nos dieron muchas oportunidades. Técnicos de otras categorías nos daban una mano al igual que los de primera. Ferro les da una importancia enorme a los chicos. Los frutos se ven en que la mitad del plantel viene de las inferiores”, relata el malagueñense. ”Mi sueño es poder ascender con ferro. Ser parte de un sueño que tanto quiere el club y la gente”.

Ferro afrontará la segunda división donde indefectiblemente deberá enfrentarse a Belgrano, club del cual Francisco y su familia son fanáticos (Rodrigo Brandán, Nahuel Maidana y el cordobés Francisco García)

”El ‘Pirata’ es un club grande que va a pelear para volver a ascender como nosotros y muchos clubes más de la B. Enfrentarme a Belgrano significará tener muchos sentimientos encontrados. Muchos de mis amigos y familiares son hinchas. Sin dudas será una linda situación”, revela el delantero.

Este choque de pasiones, más allá de los colores, se debe al afecto con el que el delantero recuerda su provincia natal: ”Córdoba se extraña mucho. No hay lugar más lindo. Lo que me hace extrañarlo aún más son mi familia y mis abuelos. Mi novia también aunque por suerte viene seguido. Cada un mes tengo que volver para recargar pilas”.

Los desafíos en la vida de García aparecen con mayor frecuencia. Sus 20 años le permiten avanzar paso a paso sin dejar de demostrar una enorme proyección. Quizás su aparición lo ponga en boca de todos, pero él se concentra en lo que cree importante: ”Mi sueño es poder ascender con Ferro. Ser parte de un sueño que tanto quiere el club y la gente. Por eso estamos todos trabajando para conseguirlo. Hoy en día sólo pienso en ganarme un lugar entre los once de cara al próximo torneo e ir despacio, porque si no me vuelvo loco. El sueño de jugar afuera o en algún grande de Argentina está en todos. Y bueno, Belgrano también me gustaría”.

Matías Trivini / periodista deportivo

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