Mundial Sub 17: La palabra de Juan Sforza

"Quiero llegar a la Selección Mayor. Es un sueño para todos nosotros. Y si me toca ser capitán, como lo soy ahora, usaría la cinta con mucha felicidad’’

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Será un torneo duro como fueron todos los torneos internacionales que jugamos hasta ahora. Ojalá nos vaya de la mejor manera a todo el equipo’’, declaró el capitán en la antesala del desafío más importante de su vida. Dicen por allí que mientras más se gana, mayor es la ambición de continuar por el sendero de la conquista. Después de obtener el Sudamericano Sub 15 y Sub 17, este grupo alberga en su corazón un deseo de tamaño global: levantar el trofeo del Mundial Sub 17 en Brasil.

Nunca está de más recordar que se trata de pequeñas semillas en desarrollo. Si bien cuentan con numerosos partidos en la Selección, necesitan de un recorrido pronunciado en sus respectivos clubes para complementar el crecimiento. Al igual que sus compañeros, Juan mantiene los pies sobre la tierra: ‘’En Newell’s me siento muy cómodo. Ahora estoy dando los primeros pasos con reserva. Estoy muy bien y contento. Espero la hora de mi debut pero no estoy apurado por eso. Voy paso a paso’’.

‘’En los entrenamientos y los vestuarios intentamos disfrutar. Nos acompañamos por música todo el día, bailamos, cantamos y nos divertimos como equipo’’, expresó el líder, sin esconder el grupo humano que se formó hace varios años. Esta unidad que se respira en el corazón del Sub-17 denota la importancia de los valores de Pablo Aimar. Unificar el deseo de triunfar se vuelve la herramienta fundamental previa al objetivo mundialista.

La preparación

Caer por cuatro goles durante el último partido del campeonato sudamericano generó cierta inquietud en el cuerpo técnico. Si bien no impidió la consagración, fue un golpe inesperado para un conjunto que parecía imbatible. La obligación de cambiar algunos aspectos futbolísticos y anímicos se volvió inminente. A partir de allí comenzó un nuevo reto para Aimar y Placente: agregar nuevas piezas al tablero sin quebrar la columna vertebral del equipo.

El torneo amistoso Valentín Granatkin Memorial, disputado en Rusia, fue la oportunidad perfecta. Placente y sus dirigidos cruzaron el océano con el fin de adquirir un mayor roce internacional. Conocer el fútbol de otros rincones del mundo fue una decisión inteligente, puesto que los pibes estaban acostumbrados en gran parte al clima sudamericano.

Más allá de la carente jerarquía de sus rivales, la Selección Argentina mostró todo su potencial. Los resultados ante Irán (4-2), Armenia (2-0), Rusia (2-1), Turquía en semifinales (2-0) y nuevamente el local en la final (1-0) permitieron que nuestras jóvenes promesas concluyeran el torneo de manera invicta. ‘’Estamos bien, tenemos nervios y ansiedad pero es común. Tenemos muchas ganas de jugar’’, había comentado Sforza durante la fase de grupos.

Los conocidos Matías Palacios, Matías Godoy, Exequiel Zeballos y Franco Orozco se encargaron de darle protagonismo al ataque Albiceleste. Otro punto fuerte fue Tomás Lecanda, quien realizó un trabajo excelente en defensa como en el área rival (marcó el único gol de la final). Además se agregaron algunas variantes interesantes como las de Juárez y Bellotti.

La nómina no ha cambiado y su esencia podría mantenerse hasta el comienzo del Mundial.

Leyendas que inspiran

Antes de viajar a Rusia los jóvenes asistieron a Ezeiza para entrenar a las órdenes de Diego Placente. Allí se encontraron, en una de esas maravillosas casualidades, a los futbolistas de la mayor preparándose para la Copa América. Los rostros de admiración por parte de los pibes se repitieron en cada una de las imágenes, quizás fantaseando con el día en el que también representen profesionalmente los colores argentinos. ‘’Espero seguir cumpliendo con las etapas. Quiero llegar a la Selección Mayor. Es un sueño para todos nosotros. Y si me toca ser capitán, como lo soy ahora, usaría la cinta con mucha felicidad’’, aclamó Sforza.

Claro que practicar junto a atletas de gran reconocimiento generó un impacto positivo en el grupo de juveniles. Sin embargo, el hecho de toparse cara a cara con uno de los mejores jugadores del mundo es algo que difícil de comparar. Ese día los focos estuvieron puestos en Lionel Messi, referente de todos aquellos que visten la camiseta Albiceleste. ‘’Era pura admiración lo que sentí. En un momento no lo podía creer y cuando me di cuenta lo intenté aprovechar. La humildad que tiene Messi es increíble. Te habla y te pregunta sobre algunas cosas. Estoy muy contento por haberlo conocido’’, señalo el capitán del Sub-17.

Con respecto a sus compatriotas del Sub-20, quienes cayeron en octavos de final del Mundial de Polonia, el joven rosarino comentó: ‘’Hicieron un buen trabajo pero no pudieron terminar algunas jugadas durante el partido. Los penales son cuestión de suerte’’. Al ser el próximo escalón categórico de la Selección, Juan espera que ‘’les vaya muy bien’’ cuando lo alcancen.

En general, los jugadores que dan sus primeros pasos por el camino profesional tienen como referencia a alguien en su posición. Para Sforza, las habilidades de Arthur, Arturo Vidal, Rakitic y Leandro Paredes son dignas de admirar: ‘’Cuando puedo miro sus partidos e intento copiar las características positivas de cada uno’’.

Sudamericano Sub 17

No fue fácil, pero Argentina supo imponerse ante la adversidad más rotunda: la autocrítica. Después de un comienzo paupérrimo en la primera ronda, los pibes de Aimar cambiaron de actitud y se establecieron como uno de los mejores equipos del continente.

Una defensa sólida, un mediocampo dinámico y preciso junto a un ataque demoledor fueron las características principales del equipo. El juego vertical y la altura complementaron las actuaciones destellantes. Todo esto bajo la coordinación de dos mentores como Aimar y Placente. ‘’Ambos nos piden lo mismo. Quieren que juguemos tranquilos y que disfrutemos mientras le damos mucha intensidad al juego’’, señaló Sforza.

A pesar de que el título haya sido obra del equipo en general, gran parte del excelente nivel argentino pasó por los botines de Matías Palacios, quien recibió numerosos elogios por parte de su capitán: ‘’Claramente es el diferente. Siempre lo intentamos apoyar para que dé su máximo e intentamos jugar de la mejor manera. Es un buen 10. Estoy contento de compartir cancha con él’’.

España, Camerún y Tayikistán

Mientras que los europeos, actuales subcampeones de la categoría, representan una amenaza en la búsqueda de sumar puntos, los asiáticos carecen de registros en competencias internacionales. Es por ello que existe un balance positivo para nuestros pibes. Clasificar dependerá en gran medida al resultado obtenido en el primer partido. ‘’Sin haber visto ningún video sé que el más difícil es España, tanto en lo futbolístico como en otros aspectos. Imagino que Camerún será un equipo muy físico. A Tayikistán no lo conozco, pero ya iremos conociendo a todos y sacaremos mejores conclusiones’’, resumió el joven rosarino tras conocer a los rivales de la Argentina.

Alcanzar una buena posición en el Mundial de Brasil producirá una importante suma de efectos positivos en los pibes. Tendrán la posibilidad mostrar sus capacidades ante miles de espectadores. Avanzarán otro escalón en sus carreras con la celeste y blanca. Allí donde la selección mayor estuvo a punto de conseguir la gloria, ellos llegan con las ilusiones totalmente renovadas. Será un antes y un después en el desarrollo de las categorías juveniles y del fútbol argentino.

Matias Trivini / periodista deportivo

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