Ajuste, mediciones y comportamiento electoral

No hay elector por un lado y consumidor por otro, sino una comunidad que consume y que vota. Cuando ese consumo se ajusta se genera malestar, y más temprano que tarde viene el voto castigo. A ese cóctel se sumó el rearmado opositor (Nota II)

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oRepasamos en la primera nota posterior al domingo comicial las 4 mediciones previas a las PASO que tuvieron buenas aproximaciones al resultado del 11-A: consultora Clivajes, CELAG, Hugo Haime y Diagrama Social. Todas acertaron en ubicar al Frente de Todos por encima del 40% y a Juntos por el Cambio más cerca del 30%, como efectivamente ocurrió, y todas ellas fueron mediciones domiciliarias salvo la de Diagrama Social, que combinó las encuestas presenciales con relevamiento online.

Ampliando la revisión, detectamos otras dos mediciones que cumplen ambos requisitos: una de ellas es del CEOP, que reportó una brecha de 11,4 puntos porcentuales entre ambas listas en una medición CATI (telefónica asistida por encuestador) a fines de junio. Una aproximación notable, dada la distancia temporal respecto al día de la elección.

Otra medición previa a las PASO que tuvo una aceptable aproximación al resultado del 11-A fue la de Trespuntozero, que reportó una brecha de 8,6 pp entre ambas fuerzas con una medición IVR cerrada a mediados de junio; nada mal para una medición telefónica pregrabada y con distancia temporal respecto al día del comicio, pero ya la ventaja cae por debajo de los 10 pp, bien lejos de los 15 pp del escrutinio provisorio. Si tomamos estas 6 mediciones y hacemos un promedio, tenemos 43% para los Fernández y 32,2% para Macri-Pichetto, es decir casi 11 pp de brecha, contra los 15,5 pp que arroja el escrutinio provisorio (47,67% vs 32,08%).

De estas seis mediciones, tres son 100% presenciales, una es presencial + online, una CATI y una IVR; claramente, el componente domiciliario hizo la diferencia en orden a detectar no sólo el caudal relativo de ambas fuerzas sino también la diferencia de dos dígitos entre ambas. En cambio, las mediciones IVR y dependientes de plataformas online estuvieron en el extremo opuesto, planteando escenarios de paridad muy lejanos de la realidad, como en su momento observamos al comentar las mediciones de M&aF y de consultoras paraestatales como Poliarquía y Elypsis, cuyas proyecciones electorales tuvieron desvíos enormes no sólo respecto al resultado del domingo, sino al promedio de las encuestas que revisamos sistemáticamente en este blog. Párrafo aparte para encuestas como la de Giacobbe (¡que relevando celulares ubicó a José Espert con mayor intención de voto que Roberto Lavagna!), RTD o las de las brasileñas Ideia Big Data y BTG Pactual, que proyectaron empate técnico o, peor todavía, ventaja para Macri.

En el mismo descrédito cayeron las mediciones de big data y sobre plataformas online, que en la semana anterior a las PASO auguraban, por ejemplo, que las búsquedas relativas al presidente Macri anticipaban que el presidente podría ganar las primarias: erraron estruendosamente. Afortunadamente, excluimos varias de esas mediciones por inconsistencias y por sesgos de nuestro cálculo de promedios, como señalamos oportunamente, y al mismo tiempo incluimos mediciones como la de Clivajes, que en cambio fueron soslayadas por el sistema de medios afín al oficialismo (en especial Clarín y sus medios satélite, La Nación y El Cronista).

De ahí que nuestros promedios cerrados antes de la veda de datos hayan sido notablemente mejores que los reportados por ese sistema de medios: el de las mediciones nacionales fue 41% para el Frente de Todos y 35,3% para el oficialismo (brecha de 5,7 pp), en tanto que el de las mediciones distritales fue de 42,3% para el Frente de Todos y 34,9% para Juntos por el Cambio (ventaja de 7,4 pp). Nunca creímos en un escenario de paridad, y acertamos. Aquellas mediciones sesgadas y los medios afines al oficialismo se esforzaron por instalar un escenario de paridad que no era tal y terminaron víctimas del fenómeno de doble clima de opinión. La discrepancia entre el clima de opinión mediático y el del electorado se reveló con toda crudeza el domingo 11-A.

Aquí se entroncan las claves metodológicas de las mediciones con la comprensión del proceso que Argentina vive desde fines del 2015 con la gestión Cambiemos. Para un tejido social lastimado por el ajuste como el argentino, la mejor herramienta de medición es la presencial: tiene mejor llegada a los niveles medios y bajos, menor nivel de rechazo, mayor dispersión territorial y por lo tanto representatividad, y menor nivel de sesgo por interés.

En este marco, como plantea el consultor Carlos Fara y citamos a menudo en este blog, a mediano y largo plazo son los efectos socioeconómicos de gestión los que construyen las tendencias electorales. Un gobierno que genera malestar, pierde elecciones más temprano que tarde: sobre 4 años de gestión, 3 de caída del PBI y del consumo no salen gratis, en algún momento llega la factura electoral. Mauricio Macri se consagró presidente por magros 2,86 pp en el ballotage del 2015 y pudo ganar la elección de medio término del 2017 porque la economía rebotó ese año respecto a un 2016 de caída, pero fue a las PASO con una recesión de 14 meses que llegará a casi dos años a fines de su mandato, con alta inflación, con una suba de la pobreza y con una caída del consumo que atraviesa todos los niveles de la pirámide.

Según la consultora especializada Kantar, todos los NSE sufren una caída del consumo de 7% o más en lo que va del año, con pico en la base de la pirámide, el NSE inferior: -12%. Aquí aplica otro axioma sobre el que volvemos periódicamente en el blog: no hay elector por un lado y consumidor por otro, sino una comunidad que consume y que vota.

Cuando ese consumo se ajusta se genera malestar, y más temprano que tarde viene el voto castigo. A ese cóctel se sumó el rearmado opositor, que acertó en la construcción de la coalición ganadora a partir de la decisión de CFK de correrse al lugar de vice y rearmar lazos con demás referentes el espacio pan-justicialista, con mención especial de Sergio Massa.

Norman Berra consultor @berranorman

Sus columnas sobre tendencias de opinión pública, las escuchas los sábados de 8 a 10 hs. en Córdoba Primero Radio por Radio Gen FM 107.5. Análisis ampliado: http://climadeopinion.blogspot.com/