Covit-19: mitad y mitad

Casi el 50% de los argentinos considera improbable que vaya a contraer coronavirus, sin embargo, un 48% supone que, en caso de contagio, la infección podría ser severa; según el Centro de Investigación y Estudios sobre Cultura y Sociedad (Ciecs) de la UNC y el Conicet.

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El dato surge de dos encuestas consecutivas en las que participaron más de 1.400 personas. Es parte de un estudio global que coordina la Organización Mundial de la Salud en varios países para monitorear percepciones y prácticas preventivas en torno a la pandemia.

La pandemia causada por el covid-19 tomó por sorpresa a la gran mayoría de las y los ciudadanos del mundo. Se trata de una nueva enfermedad infecciosa para la que aún no hay vacuna, y aunque cerca del 80% se recupera sin necesidad de tratamiento médico específico, uno de cada seis infectados puede desarrollar cuadros graves, con serias dificultades respiratorias, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Esto genera una gran incertidumbre de la población respecto a la probabilidad de contraer coronavirus, su potencial gravedad y la eficacia de las medidas preventivas, así como la confianza en las políticas públicas implementadas y la información que ofrecen los medios de comunicación.

Con el objetivo de obtener datos locales y conocer la dinámica cambiante de las percepciones de riesgo de la población, sus preocupaciones, la información errónea, las prácticas de protección que adoptan y las medidas de prevención implementadas, entre otras variables, el equipo de investigación “Salud, enfermedad y prácticas de curar” del Centro de Investigación y Estudios sobre Cultura y Sociedad (Ciecs) del Conicet y la UNC, adaptó para Argentina una encuesta propuesta por la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Se trata del único grupo de investigación de Argentina que colabora con este estudio internacional con el fin de indagar, en varios países, diferentes aspectos de esta pandemia y acompañar la evolución de la situación con el propósito de realizar una serie de recomendaciones a las autoridades, a partir de las conclusiones obtenidas.

“Adaptamos el cuestionario al contexto local y agregamos nuevas variables”, explica Lorena Saletti-Cuesta, psicóloga especialista en salud pública y coordinadora de la investigación y remarca el dinamismo de este tipo de estudios.

“Realizamos dos encuestas on line consecutivas, entre el 23 de marzo y el 3 de abril, proporcionando el mismo cuestionario a distintas muestras para indagar cambios de una semana a la otra. En total, analizamos, por separado, las respuestas de 1410 participantes, lo que permite una permanente actualización de datos para poder contribuir a la formulación de estrategias apropiadas para afrontar esta crisis global”, detalla Saletti-Cuesta (Ver: Metodología aplicada y muestreo).

De los resultados de ambos relevamientos surge que casi la mitad de las y los argentinos considera improbable la posibilidad de contraer coronavirus. De la primera encuesta (del 23 al 25 de marzo) se desprende que un 44% de la población percibe como muy improbable la posibilidad de contagio, mientras que en el segundo muestreo ese porcentaje aumenta levemente hasta un 46% de la población consultada.

Percepción de la probabilidad de contagio

Pese a estos datos, se detectó un elevado el porcentaje de personas que suponen que, en caso de contagiarse, la infección podría ser severa.

En la primera encuesta el porcentaje fue del 49%, mientras que en la segunda descendió a 47%.

Percepción de la severidad

En las recomendaciones de las autoridades sanitarias, se reportó cumplimiento muy alto: el 99,6% y el 98,3%, respectivamente, respondieron que las respetaban “bastante” o “absolutamente”.

Además, la población encuestada expresó que las medidas de prevención que realizan son coherentes con las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación (ventilar ambientes, distancia social, lavado de manos, cubrirse la boca con el codo al toser o estornudar y desinfectar)

Conocimiento real y percibido

La investigación también indaga en la construcción de conocimientos de la población encuestada sobre esta nueva enfermedad. En este sentido, los resultados marcan un mayor conocimiento percibido en comparación al conocimiento que realmente tienen las personas (existencia de vacuna y/o tratamiento médico, vías de transmisión del virus, periodo de incubación). Se advierte, además, que las fuentes de información a las que se le otorga mayor confianza son la consulta con profesionales sanitarios y la página web del Ministerio de Salud.

Confianza en las fuentes de información

Asimismo, se observa una disminución en la frecuencia de búsqueda de información sobre el covid-19 en la segunda instancia de recolección de datos. Mientras que en la primera un 11% declaró que nunca o raramente buscaba información, en la segunda lo hizo un 18%. En esta línea, la proporción de personas que declaran buscar con frecuencia o con mucha frecuencia información disminuye un 11% en la segunda etapa de la investigación (73% vs. 62%).

Frecuencia de búsqueda de información 

En relación a estas variables, el equipo de investigación aconseja fortalecer el conocimiento sobre esta pandemia. “A partir de estos resultados, recomendamos reforzar el conocimiento real sobre coronavirus en la población, aprovechando la confianza en los profesionales sanitarios y en el Ministerio de Salud de la Nación, sobre todo si se tiene en cuenta que son pocas las personas que perciben la posibilidad de contagiarse y que la búsqueda de información está disminuyendo”, señala el informe.

Preocupaciones en aumento

Los cuestionarios incluyeron una sección para explorar sobre los miedos y las preocupaciones que a menudo generan las crisis. La recolección de estas respuestas se hizo en una escala de siete puntos, que va desde “No me preocupa en absoluto” (1), hasta “Me preocupa muchísimo” (7).

De estas afirmaciones, se desprende que las principales preocupaciones fueron las personas que viven en la calle, el cierre de pequeñas empresas y la sobrecarga del sistema sanitario. Además, entre la primera toma de datos y la segunda, se percibe un aumento de las preocupaciones por no poder encontrarse con familiares y amistades, inflación, quedarse sin empleo, afectación de la salud mental y sufrir agresiones por parte de parejas.

Preocupaciones

En correspondencia con este cuadro, quienes participaron en la encuesta también manifestaron sentimientos como miedo, incertidumbre y angustia, a la vez que se percibe un sentido de responsabilidad y cuidado. “Estos aspectos son claves para la salud integral de la población”, indica el informe al tiempo que recomienda la aplicación de medidas pertinentes que ofrezcan respuestas para disminuir el impacto económico y de este modo también cuidar la salud mental de las y los ciudadanos.

¿Consecuencias positivas?

Un aspecto singular del estudio es que indaga las “consecuencias positivas” que podría generar el coronavirus en la sociedad, a través de una pregunta de respuesta abierta: “Menciona las tres primeras palabras o ideas que se le vienen a la cabeza sobre las consecuencias positivas que podría tener el coronavirus en nuestra sociedad”.

Las respuestas en esta sección reflejan las percepciones sobre las posibles transformaciones subjetivas y sociales que las personas encuestadas adjudican a la presencia del covid-19 en Argentina. De este modo, las consecuencias positivas que fueron mayormente mencionadas fueron la solidaridad, empatía y conciencia social (valoración de la interdependencia social) y la posibilidad de reflexión tanto personal como social derivadas de la pandemia. “Estas categorías, entendidas como consecuencias positivas del coronavirus en la población, podrían ser valores que contribuyan a la aceptación y al cumplimiento de medidas de prevención”, concluye el informe.

Por María José Villalba
Redactora UNCiencia
Prosecretaría de Comunicación Institucional – UNC
maria.jose.villalba@unc.edu.ar

Metodología aplicada y muestreo

El estudio realizado en Argentina sigue la propuesta de la Oficina Regional de la OMS para Europa y adopta la modalidad de encuestas de diseño transversal de 48 horas de duración, con ondas sucesivas, para obtener múltiples recopilaciones de datos en distintos momentos de avance de la situación epidemiológica en el país.

La primera implementación del cuestionario se distribuyó en población general a través redes sociales personales del equipo de investigación, del sitio web oficial y las redes sociales del Ciecs durante 48 horas, entre el 23 y el 25 de marzo de 2020 por la mañana. Esta primera medición coincidió con el informe realizado por el Ministerio de Salud del primer caso probable de transmisión local de covid-19. El total de casos confirmados en Argentina para entonces ascendía a 301, de los cuales 4 habían fallecido.

El segundo relevamiento se distribuyó por los mismos canales a una muestra nueva e independiente de la fase anterior. Tuvo una duración de 96 horas, comenzó el 30 de marzo de 2020 –un día después del anuncio de ampliación de los días de aislamiento social realizada por el Presidente–, y finalizó el 3 de abril por la mañana.

Características de la muestra

En ambas mediciones se realizó un muestreo aleatorio estratificado, acorde a la distribución por edad y sexo de la población argentina.

En el primer momento participaron 3216 personas y la muestra final quedó conformada por un total de 992 personas. De ellas, 500 fueron mujeres (50,4%), 461 hombres (46,5%), 12 personas se identificaron como no binarias (1,2%) y 19 prefirieron no responder por su identidad de género (1,9%).

En el segundo momento de toma de datos, participaron un total de 1150 personas. La muestra final quedó conformada por 418 personas, 212 mujeres (50,7%), 199 hombres (47,7%), 3 personas se identificaron como no binarias (0,7%) y 4 personas prefirieron no responder por su identidad de género (0,9%).

Ambas muestras incluyeron personas de 23 provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero fue más alta la participación de residentes en la provincia de Córdoba, desde donde se lanzó la encuesta (64,9% en la primera y 53,0% en la segunda aplicación).

La distribución por nivel de escolaridad resultó en 14,5% (primera muestra) y 16,3% (segunda muestra) de nivel secundario incompleto o menor, 49,1% y 37,5% de terciario o universitario incompleto y 48,0% y 46,4% de universitario completo de grado o mayor.

Tanto la concentración de personas de una provincia y el alto nivel de escolaridad son limitaciones de la muestra que deben tenerse en cuenta en la posibilidad de generalizar los resultados a toda la población de 18 a 75 años de Argentina.