Universidades frente al coronavirus

Respiradores artificiales de bajo costo, laboratorios de diagnóstico, protectores faciales con impresión 3D y producción de alcohol en gel son algunos de los desarrollos que las universidades públicas ponen a disposición para enfrentar la pandemia.

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En los últimos años, las universidades públicas de la Argentina tuvieron que superar importantes obstáculos para poder funcionar, como fuertes recortes presupuestarios, bajos salarios para los docentes y campañas de desprestigio que prendían en redes sociales pero llegaban hasta los propios funcionarios, como la recordada frase del expresidente Mauricio Macri: “¿Qué es esto de universidades por todos lados?”. Sin embargo, en situaciones críticas como la que plantea el avance mundial del coronavirus, el rol de las universidades se vuelve aún más indispensable para aportar conocimiento y herramientas para controlar la pandemia.

TSS habló con investigadores y directivos de universidades públicas de distintas provincias acerca de los desarrollos tecnológicos que están realizando y cómo están articulando con los sectores público y privado para dar una respuesta rápida frente a la expansión del coronavirus. Respiradores artificiales, tareas de diagnóstico, protectores faciales para el personal de salud, plataformas para controlar el cumplimiento del aislamiento y producción de alcohol en gel son algunas de las tecnologías en las que están trabajando.

Diagnosticar a tiempo

Hasta hace pocos días, la única institución encargada de realizar las pruebas de diagnóstico de los posibles casos de coronavirus era el Instituto ANLIS-Malbrán. Con el objetivo de aliviar y descentralizar la demanda, los profesionales del instituto capacitaron vía teleconferencia a colegas de 35 laboratorios públicos del país que estaban en condiciones de realizar esta tarea. Algunos de ellos pertenecen a universidades públicas, como la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

El grupo de la UNQ que trabajará en el diagnóstico de casos de coronavirus se compone de 10 integrantes e incluye a especialistas en biotecnología, virología, bioquímica y personal administrativo. (Gentileza Zinni)

La directora del Departamento de Ciencia y Tecnología de la UNQ, Alejandra Zinni, le contó a TSS sobre este proceso: “Nosotros contamos con la Plataforma de Servicios Biotecnológicos, que es un grupo de laboratorios destinados a hacer transferencia de tecnología y uno de ellos tenía ciertas capacidades para trabajar con virus emergentes. Por eso, cuando el Municipio de Quilmes y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires nos contactaron para ver si teníamos la capacidad de hacer los test, concluimos que haciendo algunos reacondicionamientos podíamos hacerlo”.

El grupo se compone de 10 integrantes e incluye a especialistas en biotecnología, virología, bioquímica y personal administrativo. Las muestras serán enviadas por la cartera provincial de Salud mediante el sistema de triple empaque. Una vez en el laboratorio, pasarán por las distintas estaciones de trabajo donde se extrae el material genético para estudiar la presencia de determinados genes que permitan, a través de la tecnología de Real Time PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), confirmar o descartar el caso. Posteriormente, se procede al descarte de los materiales utilizados siguiendo el protocolo de bioseguridad. Los datos obtenidos de las muestras se analizan desde otra oficina y se cargan al sistema de información que centraliza los resultados.

“La capacidad de análisis va a depender de varios factores, como el tipo de kit que nos manden y la cantidad de personal, pero estimamos que podríamos procesar entre 20 y 40 muestras por día. Ahora estamos realizando los últimos acondicionamientos necesarios y estimamos que entre 10 y 15 días estarán llegando las primeras muestras”, indica Zinni. En cuanto a los insumos para realizar el trabajo, los reactivos y el kit de detección son provistos por el Ministerio de Salud, pero que a veces escasean otros insumos básicos que deben utilizar, como el alcohol.

El oxígeno solidario

La Universidad Nacional de Rosario (UNR) está involucrada en dos proyectos para la fabricación de respiradores artificiales de bajo costo para uso específico en casos de coronavirus. Uno es impulsado por un grupo de investigadores de la Facultad de Ingeniería de la UNR, en alianza con las empresas locales Update Ingeniería y Digilogic.  El otro proviene de la empresa Inventu, compuesta por egresados y estudiantes de esa universidad.

El rector Franco Bartolacci anunció un financiamiento por dos millones de pesos para la etapa inicial.
“Se estuvo trabajando a contrarreloj y vamos a tener listos los prototipos en estos días. Al mismo tiempo, estamos haciendo las gestiones ante las autoridades sanitarias para hacer las certificaciones y validaciones necesarias para habilitar la producción. Una vez que eso esté listo, estimamos que estamos en condiciones de producir unos 100 respiradores semanales”, le dijo Bartolacci a TSS.

La UNR financia dos proyectos para la fabricación de respiradores artificiales de bajo costo para uso específico en casos de coronavirus. De izq. a der.: Graciela Utges, decana de la Facultad de Ingeniería; Franco Bartolacci, rector de la UNR y Germán Campero, ingeniero de Inventu (Foto: Prensa UNR).

“Es importante remarcar que son dispositivos que están pensados exclusivamente para la atención de la emergencia, es decir, de una situación potencial de incremento los casos. No suplen a los respiradores convencionales, sino que están pensados para complementar esa demanda”, agregó.

El proyecto fue diseñado con código abierto, por lo que la planimetría y las especificaciones técnicas van a estar a disposición para que se puedan replicar y ensamblar en cualquier parte del país. Además, utiliza componentes de industria nacional que se encuentran en stock, un detalle no menor en épocas de escasez de insumos. “En pocos días, se han generado redes de solidaridad extraordinarias y un montón de empresas del país se han puesto a disposición aportando lo que tienen para poder empujar estos proyectos. Por eso diría que este desarrollo es, ante todo, el resultado de una idea colaborativa”, sostuvo.

Impresión 3D para cuidar a los que nos cuidan

Uno de los aspectos cruciales a la hora de enfrentar la pandemia de coronavirus es garantizar la seguridad de los profesionales de la salud que están en contacto con los posibles casos. Esta tarea no es sencilla ya que, como en toda emergencia sanitaria, los insumos escasean. Por eso, desde la Universidad Nacional del Litoral (UNL), en la provincia de Santa Fe, decidieron afrontar la fabricación de protectores faciales para trabajadores de la salud. Participan cinco facultades (Arquitectura, Ciencias Médicas, Ingeniería Química, Ingeniería y Ciencias Hídricas, y Ciencias Veterinarias) y dos escuelas técnicas de la universidad.

Para fabricar los protectores faciales, los investigadores de la UNL utilizan impresoras 3D y cortadoras láser. Constan de tres partes: una cobertura transparente para el rostro, una vincha y un sistema de sujeción que se ajusta de manera similar a una gorra (Foto: Prensa UNL).

“Para fabricar los protectores utilizamos impresoras 3D y cortadoras láser, con tres partes: una cobertura transparente para el rostro, una vincha y un sistema de sujeción que se ajusta de manera similar a una gorra. Es el modelo que se usa en todos lados. Cuando el profesional termina de usarlo se puede desinfectar con alcohol al 70% de la misma forma en que se limpia normalmente una superficie”, explicó Javier Lottesberger, Secretario de Vinculación y Transferencia de la UNL, coordinador del trabajo de las facultades.

Como tienen problemas para conseguir algunos insumos, la máscara puede ser de PVC o de materiales similares que haya a disposición. Actualmente, cuentan con 21 impresoras 3D pero también están convocando a todos aquellos que tengan una impresora de este tipo y quieran sumarse. Al igual que en el caso de los respiradores, los planos son de código abierto y se pueden usar sin fines de lucro. “Todavía no estamos produciendo a pleno pero estimo que vamos a poder hacer unas 200 máscaras por día. Si conseguimos más insumos, podríamos llegar a 300 o 400. Por ahora, la distribución será local más que nada, empezando por algunas instituciones que nos han pedido”, indicó Lottesberger.

Otras universidades públicas abocadas a la fabricación de máscaras de protección facial son la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) y la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA).

En el caso de la UNLaM, ya realizaron una primera tanda de máscaras con acetato y la entregaron al Hospital Interzonal “Prof. Dr. Luis Güemes”, de Haedo.

También están desarrollando un prototipo de equipo de respiración mecánica para asistir a pacientes con coronavirus. En tanto, en la UNNOBA, la diseñadora industrial Alfonsina Robles trabajó en el diseño de máscaras faciales que actualmente son producidas gracias a ocho impresoras 3D y el trabajo de voluntarios.

En la UNNOBA, la diseñadora industrial Alfonsina Robles trabajó en el diseño de máscaras faciales que son fabricadas mediante impresoras 3D y el trabajo de voluntarios (Foto: Prensa UNNOBA).

Vigilar y asistir

Cuando el presidente Alberto Fernández ordenó el aislamiento social obligatorio, el Gobierno de la provincia de Corrientes empezó a pensar de qué manera podrían gestionar su cumplimiento y decidieron acudir a los conocimientos de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

Así, en tres días, el Grupo de Investigación en Calidad de Software de la Facultad de Ciencias Exactas se puso la tarea al hombro y desarrolló una plataforma digital para controlar el cumplimiento del aislamiento. “Esta herramienta permitirá saber si se producen violaciones al aislamiento obligatorio y también posibilitará que aquellos que estén aislados y presenten síntomas o tengan consultas se comuniquen de forma más sencilla con el personal de salud”, explicó el ingeniero Emanuel Irrazábal.

El Grupo de Investigación en Calidad de Software de la UNNE desarrolló una plataforma digital para controlar el cumplimiento del aislamiento (UNNE).

La plataforma tiene dos módulos. Uno concentra la información de los casos de aislamiento y para que estas personas puedan estar comunicadas si necesitan atención médica. En tanto, el segundo módulo tiene que ver con los casos exceptuados al decreto. En ese caso, los empleadores de rubros de servicios básicos, como supermercados y farmacias, deben cargas los datos de sus trabajadores, consignando horario y tareas.

“Todo esto tiene un nivel de seguridad adecuado como para resguardar los datos que allí se carguen”, afirmó Irrazábal. “Ahora estamos terminando de programar la ubicación georreferenciada de los aislados y ya está entrando en funcionamiento”, señaló.

Higiene ante todo

Para Silvina Favier, investigadora de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), la situación que se vive actualmente a raíz del coronavirus es como un deja vu de la época de la gripe A, en 2009. “En ese momento, también hicimos una gran campaña en elaboración de alcohol en gel, así que la fórmula estaba puesta a punto”, le dijo a TSS. La producción de alcohol en gel se realiza desde la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia, y empezó a fabricarse con el objetivo de abastecer a la universidad.

Posteriormente, gracias a la articulación con el Gobierno provincial y la empresa Diaesser, que se comprometió a donar etanol y otros insumos, comenzaron con la etapa de fabricación destinada al sistema de salud de la provincia.

“Ya entregamos la primera tanda de alcohol en gel para ser distribuida en el ámbito provincial. Ahora lo que nos están faltando son envases y toda la universidad se está moviendo para conseguirlos”, destacó Favier, que forma parte de un equipo integrado por ocho profesionales. Actualmente, tienen capacidad para producir 240 litros por día.

También están encarando la elaboración de pastillas de jabón para los trabajadores de la salud. “El COVID-19 tiene una capa lipídica (de grasa) en su estructura externa, que se rompe mediante la higiene con agua y jabón. Por eso es importante que este producto no escasee”, destacó la especialista.

El laboratorio de la UNL tiene capacidad para producir 240 litros de alcohol en gel por día. También están encarando la elaboración de pastillas de jabón para los trabajadores de la salud (Foto: Prensa UNSL).

A partir de las noticias sobre accidentes por parte de personas que intentaron fabricar alcohol en gel casero, Favier advirtió: “No hay que hacerlo en forma casera porque la graduación alcohólica puede no ser la adecuada y es riesgoso. Lo que recomiendo es que, si no se puede acceder al alcohol en gel, se aumente la frecuencia del lavado con agua y jabón, que es lo más eficaz”, indicó.

Otras universidades que están produciendo alcohol en gel son la UNR, la Universidad Nacional del Sur (UNS), la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) y la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Esta última además elaborará mil blísteres de paracetamol y mil frascos de repelente para mosquitos (citronela).

Universidad para la sociedad

Las formas en que las universidades públicas se están poniendo al servicio de la sociedad para hacer frente al coronavirus son múltiples y diversas. Aparte de los desarrollos tecnológicos citados, que son solo una muestra, todas trabajan en elaborar nuevas formas de seguir educando a distancia. Además, están pendientes para asistir a aquellos que son los más perjudicados por la situación de aislamiento social. Es el caso de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), que está impulsando un voluntariado para asistir a hogares integrados por personas de grupos de riesgo, mediante la compra de insumos básicos de alimentos y medicamentos.

Además, diversas universidades han lanzado convocatorias para conformar una Red de Voluntarios/as contra el COVID 19. Se trata del armado de bases de datos con estudiantes y profesionales que ofrecen su trabajo y conocimientos para diversas tareas, como realizar campañas de vacunación antigripal o el seguimiento de pacientes aislados. Solo la Universidad de Buenos Aires (UBA) recibió más de 7000 solicitudes para colaborar con lo que el Ministerio de Salud de la Nación necesite. “La universidad tiene muchas capacidades para ofrecer ante esta pandemia. Nosotros no nos imaginábamos que íbamos a hacer máscaras pero teníamos gente buscando materiales y pensando soluciones que derivó en que podamos hacer ese aporte”, opinó Lottesberger.

“En los cuatro años del macrismo fuimos estigmatizados y atacados presupuestariamente pero resistimos gracias al esfuerzo de la comunidad universitaria. A pesar de eso, somos capaces de salir a dar una respuesta rápida para combatir esta pandemia. Estamos movilizados y emocionados”, afirmó Zinni. Bartolacci agregó: “Todas las universidades nacionales del país están poniendo sus recursos para enfrentar la emergencia y eso es importante porque no son propiedad de los universitarios, son de toda la sociedad”.

Por Nadia Luna  /  Agencia TSS