Que su alma resuene en el paraíso

Por Franco Colamarino

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Fue de esas entrevistas que más disfruté, me hizo reír y emocionar en la charla y fue imposible simularlo (le agradezco la captura de la secuencia al gran @facuaguilera__ ). Fue en septiembre de 2016 y antes de transcribir parte de la extensa charla en la nota de @revista_random escribí esto:

A Denis le gusta relatar la fábula que le contaron sobre las águilas y su doloroso proceso de recuperación para seguir viviendo, incluso publicó un libro que lleva un título alusivo a las mismas. Es que en su vida hay sufrimiento, equivocaciones e injusticias que lo emparentan con ese ave que busca ―pese a todo― seguir viviendo. Sin embargo, la suya no es una leyenda ni una experiencia exagerada, es una historia de redención donde ―aún en su peor momento― se impone un común denominador: la fe.

Hace un tiempo que volvió a girar con su catarata de hits y su nuevo disco (“Clásico”). Lo encuentro en el bar del hotel donde se aloja y el trajín de notas que lleva encima las disimula con elegancia. Si la charla se embarca sólo por los hilos de la apariencia diría que es una mezcla de Pierce Pierce Brosnan y Don Johnson, que está igual al mismo que conocí hace más de veinte años arriba de un escenario y al que era imposible llegar. Si bien, era en un carnaval de una ciudad pequeña, cientos de mujeres pugnaban por su saludo cercano. En esa época se tocaba el jopo a cada rato y se arremangaba las mangas, un gesto que hacía con calculado movimiento y para muchas féminas constituía sensualidad. Se lo hacían saber ―gritos y forcejeos varios― era un poco más de piel que les ofrecía a su vista, una ingenuidad en estos tiempos de toda la carne al asador.

Sergio se arremangaba artísticamente y no sabemos a ciencia cierta si fue el Muñeco Mateiko que lo hizo primero, para estos casos el mito es mejor a la duda. Más tarde le tocaría arremangarse en serio muchas veces, quizás más de las que uno supone soportar.

Por estos días vuelve a realizar un show propio en Córdoba ― se presenta en Ciudad de las Artes― tras 12 años de sequía que coincidió con una etapa difícil de su vida. “Hacía sapo en todos lados. Por eso dije, o vuelvo bien o no vuelvo más. Ahora venimos haciendo giras por el norte del país y con mi última canción pasó como una estampida con gente nueva que no me tenía en cuenta. Además, cuando salgo a la calle y que chicos de 18 años canten `Te quiero Tanto` (y empieza a tararear la canción)…”

Franco Colamarino

Realizador en Artistas, editor en jefe de Revista Random y autor en “Cuentos de Bar y otras historias varoniles”

En el estudio mayor de la televisión cordobesa: Audiovisión (el de Telemanías)