Los niños más felices del mundo

Postales desde esta parte del mundo
(Por Julian Planells)

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Querido Amigo:

Son casi las tres de la tarde de este domingo 14 de febrero. Holanda (cuyo nombre oficial es El reino de los Países Bajos) así como gran parte de Europa está bajo una ola de frió acompañada de una estricta cuarentena. Prácticamente toda actividad permanece cerrada desde hace algo más de dos meses (las escuelas volvieron a abrir la semana pasada) y desde las 20:00 hs está prohibido salir a la calle. La variante inglesa del COVID-19 mantiene en alto el número de contagios y en la calle sopla un viento helado y que hace que -5 grados sean casi -8 de sensación térmica.

Aún así las calles están abarrotadas de gente. Y llenas de música que sale por los altavoces y en cada esquina hay fogatas,puestos con banderines, chocolate caliente (para los adultos la variante con Ron) y hamburguesas y panchos gratis para todos (¡que digan si son peronistas!). La sensación de fiesta se puede sentir encada rincón del país.

Desde hace una semana la nieve volvió a hacerse presente en el invierno holandés y cada Dique de cada ciudad o pueblo se convirtió en un mini centro de esquí donde niños, adolescentes y mayores subidos a culi patines, trineos y esquís no dudan en dejarse caer por la pendiente de tierra que contiene el agua y termina en la calle.

Y cuando parecía que todo el país había entrado como en unas mini-vacaciones de invierno, vino lo que todos estaban esperando. Por fin, después de más de diez años se volvieron a congelar los canales y los holandeses pudieron darse el gusto de practicar una de sus pasiones más antiguas: Schaatsen, que según Wikipedia es patinar o moverse sobre hierros delgados y rectos sobre el hielo. El patinaje sobre hielo se puede practicar tanto sobre hielo natural como artificial, pero hacerlo al aire libre y sobre la red de canales que unen todo el país es una tradición muy holandesa que con el cambio climático se ha visto cada vez más mermada.

Entender esta pasión por pasar horas y horas al aire libre con temperaturas bajo cero es difícil, pero viendo a mi vecina Lis, que ya pasados sus setenta, se pone su gorro de lana, los guantes, el plumón (campera inflable para nosotros) desempolva sus viejos patines Viking y sale a patinar, uno puede empezar a darse una idea de lo mucho que se esperaba este momento.

Pararse sobre esa masa de hielo negra que cruje con cada paso, asusta un poco, pero sus ocho centímetros de hielo parecen ser lo suficientemente seguros para sacarse el miedo, conseguir unos patines prestados y animarse da dar un par de vueltas sabiendo que lo más seguro es que un tipo como yo nacido y criado en la pampa gringa, termine con el culo contra el hielo más de veinte veces.

Como vos sabes, me tocó pasar la primera parte de la pandemia en Córdoba con una estricta cuarentena, luego llegar a los Países Bajos a inicios del verano donde parecía que el COVID-19 era solo un recuerdo hasta que llegó la temida segunda ola y más que ola fue un tsunami. Nadie estaba preparado para volver a los días de encierro, los chicos con clases virtuales, los cafés, bares y locales comerciales cerrados y otra vez la economía y la vida en pausa. Todos creían que las vacunas y el comportamiento social iban a salvar al país de un nuevo confinamiento. Ni una ni otra.

Ahora todos apuestan a que sea el último invierno que pasemos encerrados y que a partir de Abril todo comience a volver a esta esperada nueva normalidad.

Los diarios de hoy cuentan que durante el período del 3 al 9 de febrero, el número informado de personas que dieron positivo por COVID-19 en los Países Bajos fue de 24,668. El número de contagios disminuyó en un 14%, sin embargo, un porcentaje cada vez mayor de las personas que dieron positivo están infectadas con la variante más contagiosa del Reino Unido.

A partir de mañana (15 de febrero) las primeras personas serán vacunadas a través de su médico de cabecera. Debido a la disponibilidad limitada de la vacuna AstraZeneca, las primeras invitaciones serán para todas las personas nacidas en 1956 o 1957. Además, esta ronda también incluirá vacunas para grupos que tienen un alto riesgo de enfermedad grave como consecuencia de COVID-19. En esta ronda, se trata de personas con síndrome de Down y personas con obesidad.

Julian e Inge, Dante y Ciro, los abuelos de Holanda y Kenyi el perro que encontraron en la plaza Manuel Belgrano de Carlos Paz y que los acompaña en su nuevo hogar familiar.

Miro por la ventana veo a mis hijos patinar y jugar con sus amigos en el Ringdijk (Anillo del Dique) y lo hacen con esa naturalidad que tienen los niños de solo vivir el presente y parece como si hubieran vivido acá toda su vida. Me siento feliz y muy orgullosos de esos dos mocosos que me enseñan cada día a abrazar lo que viene como viene. Obvio que esto no es casualidad ni lo lograron solos. Para Dante y Ciro al ser medio Holandeses y medio Argentinos, escuchar el idioma en casa y tener abuelos, primos y conocidos en el pueblo la adaptación fue mucho más fácil.

Pero sobretodo esto fue posible porque en Los Países Bajos se preocupan muy significativamente por el desarrollos de su niños y no es casualidad que los pequeños holandeses están recurrentemente en la cima de la lista de los más felices del mundo, según las encuestas de Unicef, la organización de Naciones Unidas para la infancia, cuyo último informe es de 2013.

Sabemos que es una métrica imperfecta, y discutible, pero también útil para comprender cómo viven los niños de esta parte del mundo y el porqué de estos datos. Y aunque son muchas las razones y no son todas exportables a otros países, creo que quizás algunas de las particularidades de estos números pueden ser una fuente de inspiración.

-En los Países Bajos los niños desayunan, regularmente y en familia. Esta práctica, que en otros países se salta o se pierde en medio de las carreras mañaneras, es una constante en Holanda. Según el informe de Unicef de 2013, el 85% de los jóvenes de 11, 13 y 15 años encuestados toman desayuno todos los días.

-Van en bicicleta al colegio: además de disfrutar del aire libre y hacer ejercicio los niños pueden circular ellos solos por el carril bici de manera segura, en un ejercicio de confianza por parte de los padres que ayuda a desarrollar su independencia.

-No hay presión académica en la escuela primaria: los niños más pequeños no tienen exámenes ni suelen tener deberes. El sistema se centra en fomentar el aprendizaje de una manera muy positiva, con el objetivo de que esa actitud se mantenga de por vida.

-Se ven muchos padres en las puertas del colegio: el estado holandés tiene políticas para ayudar al equilibrio entre la vida laboral y la familiar.

-Hay una cultura de jugar en libertad: se anima a los niños a jugar al aire libre sea el clima que sea y sin una supervisión constante de los padres.

Y el sistema educativo público y gratuito del Estado que apuesta siempre por ser inclusivo y no excluyente. Holanda es un país que tiene un número muy importante de inmigrantes y con cada niño extranjero que llega lo primero que se trabaja es en el idioma. La escuela de Lengua gratuita y niveladora es el primer lugar donde los hijos de inmigrantes (tengan la edad que tengan) empiezan a entrar en contacto con la cultura del país y rodeados de pares de otros países que como ellos no hablan el idioma. Una vez que hablan y comprenden completamente el Neerlandés, estos niños comienzan a cumplir todos los horarios y exigencias de escuela con sus compañeros de aula y desde ahí toda inclusión es más sencilla. Por esa razón es cada vez más común ver a niños extranjeros que hablan un perfecto holandés y que son ellos los que terminan enseñando y traduciendo a sus padres.

Dante y Ciro en Vinkeveen, provincia de Utrecht, a unos 20 km de Amsterdam, capital de Los Paises Bajos. El area de Vinkeveen y la aldea vecina de Achterbos tiene unos 8400 habitantes y es conocido por sus Plassen o lagos.  

Resulta claro que la mayoría de las familias cuentan con posiciones sociales y económicas aventajadas para proporcionar un buen hogar y una buena vida a sus hijos y por esa fundamental razón, la desigualdad y los porcentajes de exclusión social son muy bajos.

Y otra cosa que hemos hablado mucho y con lo que te apasiona la política sé que compartís. Cuando hablamos de estado, no nos referimos a Gobierno ni a partidos políticos o gobernantes. Estas políticas están por encima de los partidos y se vienen repitiendo años tras años más allá del partido que gobierne.

Tal es así que hace apenas unas semanas atrás el Primer Ministro Mark Rutte presento su renuncia y de todo su gabinete luego de un escándalo que afectó a miles de familias. Una investigación reveló que el gobierno llevó a la quiebra a unas 10 mil familias (principalmente inmigrantes de países como Marruecos y Turquía) luego de acusarlas injustamente de haber estafado al sistema público de asistencia social. “Se ha criminalizado a personas inocentes y se les ha arruinado la vida“, dijo Mark Rutte al anunciar su renuncia y la de todo su gabinete. Eso sí, como estamos en situación de crisis por la pandemia, el gobierno se mantendrá en funciones interinas hasta marzo, cuando se celebren nuevas elecciones. El único que sí renunció con efecto inmediato fue el ministro de Economía, Eric Wiebes.

Extraño mucho a mi familia, mis amigos y mi pasión que es la tele y el cine. Pero finalmente acepte que hoy es por acá y de a poco todo empieza a ser más sencillo. Lo más importante es que cada día hablo más y mejor el Neerlandés, y aunque sigue siendo poco, ya puedo llevar una conversación de más de 5 minutos. Estuve cerca de algunos trabajos, pero después de varios meses de enviar cientos de currículos, cartas de presentaciones y ver que no tenía respuesta decidí empezar algo por mi cuenta y armar mi propia productora de contenido Audiovisual. Me ayuda mucho Inge con quien sin ella todo esto sería imposible. Hoy ya llevo casi tres meses en que Sunny films es una realidad y de poco voy teniendo cada vez más encargos.

Querido amigo, ésta es solo una pequeña parte de todo lo que hemos aprendido y vivido como familia desde que llegamos hace poco más de ocho meses desde nuestra querida casita de Monteagudo 647 en Villa Carlos Paz a Futenlaan 4 en Vinkeveen, este pequeño pueblo rodeado de canales y lagosde apenas 8.000 habitantes perteneciente a la provincia de Utrech, pero que esta a 20 km de Amsterdam, la capital de Los Países Bajos.

Como vos sabes he pasado buenos y malos momentos, emigrar no es fácil y cada historia es diferente. Hoy me toca escribirte desde acá, pero sigo soñando con volver y estar cerca de mi gente y mis amigos. La tecnología hace mucho para que la distancia no se note y tanto por mi lado como por los queridos del otro lado, el contacto es muy cercano y continuo. Espero que estas carillas que me pediste que escriba te sirvan y mientras tanto, va un fuerte abrazo y hasta la próxima vez que nos veamos por las calles de la peatonal, tomando un café y contándonos de la vida pero esta vez ojalá que sin barbijos y frente a frente. Cuidate.

Julián

Julian Planells

Diseño y Producción Audiovisual 

Portada: La gente patinando en Kinderkijk (Rotterdam) que significa Dique de los Niños. Son 19 Molinos construidos hacia 1740 y que forman parte de un gran sistema para prevenir inundaciones