Cerrar la brecha de las desigualdades

20 de febrero. Día Mundial de la Justicia Social.

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El 20 del corriente mes se conmemoró el Día Universal de la Justicia Social, declarado por la Asamblea General de la ONU. La Declaración tiene entre sus objetivos principales enfatizar acerca de la importancia de erradicar la pobreza, promover el pleno empleo y el trabajo digno, la igualdad de género y el acceso al bienestar social para todos. La noticia de esta proclamación pasó en su momento, inadvertida y aun hoy es desconocida.

Sólo una superposición de imágenes es suficiente para poner los pelos de punta si el que está detrás es el artista turco Ugur Gallenkus (@ugurgallen), que de momento se limita a la red social Instagram.

Una de las más completas formas de definir la Justicia Social es a través de la noción de justicia distributiva, es decir, respecto a la distribución de los bienes en una sociedad. La “Justicia Social” fue, en nuestro país, durante mucho tiempo solamente una idea y no mucho más que eso. Esta idea contribuyó al punto de partida para el desarrollo de la Doctrina Social de la Iglesia y la base sobre la que se construyó el fenómeno político de masas más importante de la Historia Contemporánea argentina: el Peronismo.

La identidad peronista define nada menos a la Justicia Social como identidad del movimiento, particularmente tratándose de un colectivo social afecto a las vicisitudes de la historia. El caso de la justicia social confirma que las ideas vencen al tiempo, ya que estas trascienden a sus creadores, pueden venir del pasado y llegar hasta nuestro presente.

Fundación Eva Perón: Juan Domingo Perón y Eva Perón.

Actualmente los efectos de la pandemia del COVID-19 han impactado de manera desigual en la sociedad y generan una situación de mayor precariedad, en los sectores más desfavorecidos. ¿De qué manera se vive en los barrios “más alejados”, especialmente en la ciudad de Córdoba? ¿Cómo impactan las políticas públicas aplicadas para detener los efectos negativos de la pandemia y el confinamiento?

En una situación compleja y difícil, nuestra ciudad dejó visible una situación histórica, que es la deuda social que hay en los barrios más vulnerables, principalmente en cuanto a la infraestructura. Es evidente que los distintos sectores de la urbe no tienen las mismas condiciones de acceso a los servicios y prestaciones más básicas, y la realidad se volvió mucho más complicada en el último tiempo de lo que ya era. Y también que las desigualdades están implicadas en cuestiones de género, raza, etnia, religión o cultura, económicas y hasta en diversos aspectos como el bienestar socio afectivo, la educación, la salud y los DDHH.

Justicia Social y Organizaciones Sociales

Muchos sectores que viven del trabajo diario se encontraron muy desfavorecidos, acrecentando la pobreza y la falta de empleo. A su vez se ha podido ver de modo constante el crecimiento del número de personas que asisten a los comedores sociales, para obtener su ración de comida diaria.

También se acrecentó el trabajo que sostienen las organizaciones sociales, que en muchos casos se ha triplicado, porque debido al confinamiento, se imposibilitaba salir a trabajar; hasta que de a poco se fueron flexibilizando las distintas áreas laborales. A su vez, en los lugares que hay hacinamiento y viven muchas personas en una vivienda, se complica aún más el asunto, sobre todo si alguno de los miembros se contagia de COVID.

La gran cantidad de comedores populares y organizaciones, barriales y comunitarias han ayudado a combatir la falta de trabajo, alimento y agua, en esta situación de emergencia. Pero a pesar de todas las protecciones sociales, existe una parte de la sociedad que no tiene estas protecciones.

En su momento, en algunos barrios en los que se dispuso su aislamiento por los casos de contagios detectados, el mismo Estado intervino fuertemente garantizando alimento, agua, lavandina entre otros elementos para garantizar la cuarentena. Esto fue posible gracias a una buena combinación de acciones entre los gobiernos provinciales y municipales.

Otros Aspectos de las Desigualdades

Ahora bien, en relación a este panorama, las organizaciones sociales se encuentran en una situación crítica ante la creciente demanda de los necesitados; movimientos populares, parroquias, centros vecinales, entre otras organizaciones, se encuentran trabajando en conjunto para combatir la crisis económica y social que se vive a diario.

Otra de las aristas de este tema es el retroceso laboral de las mujeres y de otras identidades de género que, por tener que atender la demanda de cuidado en sus hogares, no retomaron la búsqueda de empleo. Por esto también disminuye la cantidad de mujeres en la participación laboral. El trabajo doméstico renumerado se caracteriza por un alto nivel de precarización, y por la imposibilidad de ser realizado de forma remota, por lo que ha sido uno de los sectores más golpeados de la crisis.

En el área de la salud, un gran porcentaje de empleadas en el sector son mujeres que han tenido que enfrentar una serie de condiciones de trabajo extremas, como extensas jornadas laborales, que se suman al mayor riesgo al que se expone el personal de salud de contagiarse del virus. Todo esto se da en un contexto en el que persiste la discriminación salarial donde los varones tienen un porcentaje más alto de salarios que las mujeres.
Algunas de las posibles opciones es generar lazos cooperativos. Estos consisten en adquirir y profundizar el hábito de lograr solidaridad con reciprocidad y fraternidad. Esto se vuelve imprescindible en estos momentos. A su vez, la educación es uno de los pilares en la transformación y se debería entender como una buena práctica ante la promoción cooperativa.

Cerrar la brecha de las desigualdades es una de las claves más importantes para lograr Justicia Social, y así poder ser parte de una sociedad más justa y equitativa.
La pandemia actual ha puesto de relieve nuestra interdependencia, todxs estamos vinculados de alguna u otra manera, por lo que necesitamos estar unidos, solidarios y cooperativos para poder combatir los estragos epidemiológicos.

En contrario, economistas como Javier Milei, recrearon excéntricas teorías, realizando una severa crítica a la Justicia Social. Para ellos, este concepto es por fuerza, un concepto vacío y carente de significado, porque en él no hay ninguna voluntad que pueda determinar los ingresos relativos de las distintas personas o evitar el hecho de que dependan en parte de la casualidad. Nada más alejado de la realidad en estos momentos, y de la historia de los grandes logros sociales adquiridos por la clase trabajadora.

La justicia social debe poder ser una realidad y compensar las desigualdades producidas, para poder lograr un mundo con menos injusticias, con mayores posibilidades y oportunidades para su población.

“Un Derecho no es lo que alguien te debe dar. Un Derecho es lo que nadie te debe quitar”.
(M. Luther King)

Hernan Heredia Carrizo

Músico y profesor de guitarra / Estudiante de Sociología UNVM

Portada: Composición fotográfica del artista turco Uğur Gallenkuş, perteneciente a la serie “Mundos paralelos”. La foto de la izquierda es original de Diego Ibarra Sanchez y la de la derecha proviene de un banco de imágenes (UNICEF).