Nobel en contra del colonianismo y por los refugiados

Abdulrazak Gurnah es el primer africano en ganar el premio de literatura en casi dos décadas por sus diez novelas, además de relatos y ensayos.

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Con una escritura que no dejó nunca de hundir raíces en Zanzíbar, una isla culturalmente diversa en la que nació hace 73 años, el escritor tanzano Abdulrazak Gurnah ganó el Premio Nobel de Literatura.

La Academia Sueca realizó con su decisión una doble operación que implica la divulgación de su obra y pone al descubierto las luchas anticoloniales de África y las violencias que recaen sobre los refugiados que se instalan en los suburbios de las grandes metrópolis europeas.

Radicado en el Reino Unido y autor de novelas como “Paradise” y “Desertion”, el escritor fue distinguido con el galardón más importante del mundo “por su penetración inflexible y compasiva de los efectos del colonialismo y el destino de los refugiados en el abismo entre culturas y continentes”, según el fallo de Estocolmo.

“La dedicación de Gurnah a la verdad y su aversión a la simplificación son sorprendentes, lo que puede volverle sombrío e intransigente, al mismo tiempo que sigue el destino de las personas con gran compasión y compromiso inquebrantable”, destacó Anders Olsson, presidente del Comité Nobel de la Academia Sueca.

Para Olsson, “en el universo literario de Gurnah, todo está cambiando: recuerdos, nombres, identidades. Probablemente esto se deba a que su proyecto no puede completarse en ningún sentido definitivo”, dijo en referencia a “Memory of Departure” -novela que alude a un levantamiento fallido- hasta su más reciente, y la “magnífica” “Afterlives”.

De las obras del escritor tanzano desconocido en Argentina, solo tres se han publicado en español, entre ellas “Paraíso” -que fue nominada al Booker Prize-, una historia de iniciación en la que Yussuf, un niño africano, se construye en relación con la injusticia del colonialismo europeo y el conflicto entre los musulmanes y los cristianos en el este del continente.

La novela aparece descrita como una saga, como una historia casi de aventuras que para los lectores europeos tiene formas ya conocidas: Isak Dinesen y William Boyd fueron las comparaciones empleadas.

También está “En la orilla” que narra la travesía de un hombre que llega desde una isla del océano Índico a Gattwick, con una simple valija en la que no hay más que incienso. En Londres su historia se cruza con la de otra emigrante que fue importante en su pasado y que moldeará su experiencia de la migración, una temática que conecta con el fallo del jurado, que ha relacionado el premio con su “interés en los efectos del colonialismo y el destino de los refugiados y su relación con culturas y continentes”.

El tercer título en español es “Precario silencio”, sobre un joven que se marcha de Zanzíbar a Inglaterra, donde se casa y se convierte en profesor.

“En la orilla” (2003) fue editada en España por Poliedro, mientras que las otras dos están descatalogadas, ambas editadas por el desaparecido sello El Aleph.

Sus últimas obras, “Gravel Heart” (2017) y “Afterlives” (2020), no fueron aún traducidas al español, pero recibieron el elogio de la crítica.

Fuente: Telam