El salario mínimo no destruye empleo

Nobel de Economía para tres economistas por investigaciones sobre el mercado laboral. Uno de ellos, David Card, estudió como evolucionó la ocupación en cadenas de comida rápida en los EEUU.

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La demostración empírica de que subir el salario mínimo no acarrea directamente destrucción de empleo se ha llevado el Premio Nobel de Economía en su edición 202”, enfatiza el especialista en la materia Gabriel Ubietto en elperiódico.com de España. El economista y profesor de la Universidad de Berkeley David Card (Canadá; 1956) ha sido reconocido por la Academia sueca debido a su “empírica contribución a la economía laboral”.

Card fue uno de los primeros autores que demostró que la teoría de los efectos negativos sobre el empleo de subir el salario mínimo no se sostenía empíricamente. Fue premiado junto a Joshua Angrist y Guido Imbens. En el caso del norteamericano Angrist y del holandés Imbens el jurado subrayó sus “aportes metodológicos al análisis de las relaciones causales”

Junto al ya fallecido Alan Krueger —ex asesor de los presidentes estadounidenses Bill Clinton y Barack Obama—, Card estudió las consecuencias de la subida del salario mínimo en Nueva Jersey sobre los trabajadores de cadenas de comida rápida en ese estado y en las zonas limítrofes de la vecina Pensilvania.

En aquel momento, 1992, se trataba de dos prósperos territorios industriales del norte del país en manos de administraciones demócratas, pero solo el primero decidió aumentar la paga, desde los 4,25 hasta los 5,05 dólares la hora. La experiencia de estudios previos, especialmente en los años setenta, hacía pensar que el empleo se reduciría en Nueva Jersey debido a la nueva regulación, en contraste con lo que sucedería al otro lado del río Delaware. Pero no fue así (narra por su parte elconfidencial.com, en un artículo similar).

“Los galardonados nos han proporcionado nuevos conocimientos sobre el mercado laboral y han mostrado qué conclusiones sobre causa y efecto se pueden extraer de experimentos naturales. Su enfoque se ha extendido a otros campos y revolucionado la investigación empírica”, señaló la Academia en un comunicado.

Utilizando experimentos naturales, Card analizó los efectos del salario mínimo, la inmigración y la educación en el mercado laboral.

“Sus estudios de principios de la década de 1990 desafiaron la sabiduría convencional, lo que condujo a nuevos análisis y conocimientos adicionales. Los resultados mostraron, entre otras cosas, que aumentar el salario mínimo no necesariamente conduce a menos puestos de trabajo”, remarcó el jurado.

Y agregó: “Ahora sabemos que los ingresos de las personas que nacieron en un país pueden beneficiarse de una nueva inmigración, mientras que las personas que inmigraron antes corren el riesgo de verse afectadas negativamente”, añadió.

Inmigración

Por su parte, Telam indica que la investigación de Card también encontró que la afluencia de inmigrantes a una ciudad no les cuesta trabajo a los trabajadores nativos ni reduce sus ingresos, aunque los inmigrantes anteriores pueden verse afectados negativamente. Estudió el mercado laboral en Miami a raíz de la repentina decisión de Cuba de permitir que la gente emigrara en 1980, lo que llevó a 125.000 personas a irse, en lo que se conoció como el Éxodo de Mariel, lo que resultó en un aumento del 7% en la fuerza laboral de la ciudad.

Al comparar la evolución de los salarios y el empleo en otras cuatro ciudades, Card no descubrió efectos negativos para los residentes de Miami con bajos niveles de educación.
En tanto, Angrist e Imbens demostraron “cómo se pueden extraer conclusiones precisas sobre causa y efecto a partir de experimentos naturales”.

“Los estudios de Card sobre cuestiones fundamentales para la sociedad y las contribuciones metodológicas de Angrist e Imbens han demostrado que los experimentos naturales son una rica fuente de conocimiento. Su investigación ha mejorado sustancialmente nuestra capacidad para responder preguntas causales clave, lo que ha sido de gran beneficio para la sociedad “, dijo Peter Fredriksson, presidente del Comité del Premio de Ciencias Económicas.